Por Qué No Deberías Perderte El Gran Premio De Valencia

Este fin de semana, el Campeonato del Mundo de motociclismo llega a su fin y lo hace con una carrera de Moto GP que promete entrar en la historia. Ha sido una temporada extraña, con un Marc Márquez que tras pasearse durante dos años se ha erigido como el protagonista negativo, con un Rossi que ha resurgido de sus cenizas para acabar liándola, y un Jorge Lorenzo que, sin hacer ruido y mucho más centrado que en el pasado, llega a la última cita mundialista con opciones de ganar el título. El italiano y el mallorquín solo están separados por siete puntos, lo que ya debe ser motivo más que suficiente para ver la carrera, pero además podemos añadir alicientes que difícilmente se volverán a dar.

1. La polémica Márquez-Rossi

Hace dos semanas, vivimos el que podría ser el incidente más lamentable de la historia del Mundial. Aquí cada uno tiene su versión, pero yo voy a contar la mía: los dos la cagaron (aunque Rossi, mucho más). Soy de los que piensan que las malas acciones de uno no deben eximir de responsabilidad las del otro. Márquez, que lleva toda la temporada yendo más al límite de lo que se puede permitir (lo que le llevó a estar prematuramente fuera de la lucha por el Mundial), decidió aceptar el reto que había empezado Rossi en la rueda de prensa y jugar con fuego. Dejar pasar a Lorenzo teniendo ritmo para ganar la carrera, y quedarse atrás con el italiano para tocarle las narices con varias maniobras muy arriesgadas es muy poco profesional.

Pero lo dicho, que Márquez estuviese en plan tocanarices (que, por otro lado y con reglamento en mano, tenía todo el derecho), no le da permiso a Rossi para tomar medidas. Independientemente de que Marc se estuviese cayendo antes del toque o no, lo que está claro es que Valentino se espera en la curva y suelta la pierna, en una de las maniobras más sucias que se recuerdan sobre dos ruedas.

Por más reuniones que se hayan llevado a cabo para calmar la situación, seguro que el domingo la tensión se podrá cortar con un cuchillo.


2. La situación de Rossi

El nueve veces campeón del Mundo necesita una remontada épica si quiere lograr su décimo título. Con siete puntos de ventaja sobre Lorenzo, necesita acabar justo detrás del español -si este entra entre los dos primeros- para llevarse el gato al agua. ¿El problema? Que por su acción con Márquez recibió la justa (incluso corta) sanción de salir último en Valencia -un circuito que, además, se le da muy mal-. Una remontada que Valentino nunca antes ha sido capaz de lograr; pero que nadie olvide que Rossi es Rossi.


3. Las posibles 'ayudas'

La parrilla está dividida igual que la opinión, y con Valentino Rossi saliendo último no es para nada descartable que los pilotos italianos hagan todo lo posible para facilitarle la remontada, mientras que es muy posible que los españoles se lo pongan lo más difícil que puedan al italiano pese a no jugarse nada en el campeonato. Aunque la clave de todo la tienen las Honda: si Pedrosa y Márquez terminan por delante de Lorenzo, a Rossi le valdría acabar sexto para ser campeón.


4. La confirmación del 'nuevo' Lorenzo

Jorge Lorenzo ya tiene dos campeonatos de Moto GP y todos le conocemos de sobra: piloto agresivo, muy atrevido y jodidamente chulo y orgulloso, lo que en las temporadas anteriores le había llevado a estar a la sombra de Márquez. Pero este año algo ha cambiado, se ha visto a un Lorenzo más centrado, maduro se podría decir, lo que junto a las caídas del de Cervera le ha llevado a tener la opción de sumar su tercer título en la máxima categoría si no hace ninguna tontería este fin de semana.


Es difícil pensar que con todos estos alicientes podamos tener una carrera aburrida... y sea cual sea el resultado, la polémica está asegurada.