Crecí Sabiendo Que Mi Padre Era Un Importante Nazi En La II Guerra Mundial

Desde que somos niños hasta que morimos, aprendemos de todo lo que nos rodea, así como de las personas que nos acompañan. Familiares, amigos, conocidos... Este entorno social termina siendo clave para formar nuestra personalidad y adquirir esos valores que nos acompañarán a lo largo de nuestra vida. Pero, a veces, este legado puede resultar un problema: Es el caso de Niklas Frank y Horst von Wätcher, dos alemanes, hijos de dirigentes nazis, que crecieron entre esvásticas y asistieron al estallido y desenlace de la II Guerra Mundial. 

Gracias al trabajo de Philippe Sands, abogado penalista y defensor de los derechos humanos, ambos descendientes se reúnen ante las cámaras, en el documental de Netflix What Our Fathers Did: A Nazi Legacycon un objetivo: contar la historia de sus padres. Aunque los crímenes de sus progenitores no fueran los suyos, las consecuencias del Holocausto, en el cual murieron asesinadas millones de personas, siguen pesando en sus conciencias.

Sin embargo, ¿es posible asumir la tragedia desde varios puntos de vista? Precisamente, eso fue lo que movió a Sands para encontrar a los protagonistas, ya que su propia familia, como tantas otras, fue víctima de los horrores nazis. Consciente del dolor y el odio que le provocaba la muerte de sus allegados, Sands se preguntó qué sentirían los hijos de los responsables directos de esa masacre. 

Niklas es hijo de Hans Frank, el gobernador general de la Polonia ocupada y responsable de cientos de miles de muertes durante la guerra; Horst, por su parte, es el vástago de Otto von Wätcher, lugarteniente de Hans y gobernador en la zona de Galicia (Ucrania), con responsabilidades similares. Ambos nacieron en 1939 y crecieron en la Alemania de Hitler que, primero, soñaba con un IV Reich y, después, se veía obligada a admitir la derrota de las Potencias del Eje y el hundimiento de su Führer. 

Y lo que obtuvo Sands fue el reflejo de una desesperación, tal vez, mayor a la suya: el papel de alguien que no puede escapar de su propio pasado. Si lo normal es vivir queriendo cambiar cosas de nuestra personalidad, evitar carencias afectivas o no tener ciertas características de nuestros padres, en What Our Fathers Did: A Nazi Legacy asistimos al caso extremo del fenómeno y vemos que existen dos caminos para hacerlo: afrontarlo o mirar hacia otro lado.

A través de entrevistas, documentos, fotografías y un debate en público y frente a víctimas del Holocausto, vemos dos posturas claramente enfrentadas: "Yo he admitido sus crímenes. Y tú sigues luchando contra tu padre. El que no fuera responsable no significa que fuera inocente, todos los alemanes trabajaron juntos en la aniquilación de los judíos”. Por su parte, nuestro segundo protagonista busca excusar a su progenitor y justificar su comportamiento. También tiene palabras para su compatriota: “En mi opinión, tu vida está anulada por la memoria de tu padre”. He ahí el quid de la cuestión, el gran problema de una persona con remordimientos  que no puede evitar conmoverse ante el recuerdo.

No obstante, la pregunta sería: ¿por qué sentirnos culpables de algo que no hicimos ni recordamos? Si el asesino era nuestro padre, al que conocimos hasta los seis años, ¿deberían afectarnos sus atrocidades?

What Our Fathers Did: A Nazi Legacy no pretende adoctrinar ni ofrecer una clase magistral sobre el nazismo, simplemente, nos invita a pensar cómo sería nuestra vida con esta pesada carga familiar sobre nuestros hombros; un pasado que no habríamos escogido, pero del que no podríamos huir, por mucho que nos pesara.

Estas personas nunca vivirán una vida totalmente normal y libre de culpa, porque crecerán sintiéndose íntimamente responsables de lo que sufrieron millones de personas. Es injusta, pero, por encima de todo, la historia de Niklas Frank y Horst von Wätcher nos demuestra que hay diferentes maneras de afrontar los traumas y que nuestro entorno, muchas veces, está por encima de la verdad, los hechos y la más terrible de las tragedias.