"Cariño, es solo una amiga..."

Chicas, no está bonito ser celosa, en una relación cada uno debe tener su espacio, sus hobbies y todas esas mierdas que se supone que deben tener las parejas felices y bien avenidas.

Pero ¿qué pasa con las amigas? Yo no soy celosa, dejaría que mi novio tuviera amigas, pero ojo… amigas, no AMIGAS, no sé si se aprecia la diferencia, amigas sí, AMIGAS no, o mejor “AMIGUITAS NO” (creo que no hay diminutivo con más mala leche que este).

Entonces ¿cómo distinguimos las amigas de las amiguitas? Las amigas, las de verdad, esas con las que dejarías que tu novio se quedara a solas más de diez segundos en una habitación desnudos, esas con las que lo enviarías un domingo por la tarde porque a ti te ha salido un planazo. Si son de verdad sus amigas, deben al menos cumplir tres requisitos para poder respirar tranquila cada vez que queda con ellas:

1. Que las conozca desde hace más de tres años.

2. Que nunca hayan follado.

3. Que no estén más buenas que tú (da igual cómo seas tú, pero que no esté nunca más buena).

Y chicas, yo creo que lo mejor para evitar malentendidos es despejar todas las dudas desde el principio de la relación y así nos evitamos las típicas last minute surprises. Así que, cuando tu novio te diga que no quiere renunciar a sus amigas por tener una relación y todas esas mierdas, le dices: "Perfecto, no vas a renunciar a tus amigas, pero ¿cómo se llaman tus amigas, me podrías decir sus nombres?"

Y tú, los apuntas en una lista… Carmen, María, Maribel, Samanta… ¿Samanta? A ver, una aclaración: alguien que se llame Samanta nunca podrá ser amiga de tu novio, bueno, ni del tuyo ni de ningún novio del mundo, es más, piensa que si te llamas Samanta estás condenada a no tener amigos en tu vida. Porque, aunque Samanta tenga media cara quemada, sea coja y hermana melliza del jorobado de Notre Dame… tú no puedes decirle a tu madre: "Mamá, mi chico no viene a comer porque ha quedado con su amiga Samanta", no puedes, porque toda tu familia y amigos que no conozcan a Samanta pensarán que eres una cornuda, así que no, por ahí no. Le dices: "Olvídate de Samanta cariño, te dejo cuatro Marías Del Carmen aunque sean tetonas, pero Samantas… No".

Una vez tengas todos los nombres en la “lista de amigas” la guardas y deja que pase el tiempo, al menos uno o dos años, y cuando tú novio te diga: "Cariño, me voy con una amiga", tú saca esa lista y pregunta: "¿con cuál de ellas?". Y así no habrán malentendidos, ni "Amiguitas" nuevas que tu no sepas de ellas ni de su existencia, así ya nada podrá generarte celos.

Sin embargo, siento comunicarte que en el 85% de los casos el nombre no coincidirá con los que tienes en la lista ;)