La Cancha De Baloncesto Más Dura Que Las Estrellas De La NBA No Se Atrevían A Pisar

Muchos ven a los jugadores de la NBA como uno tipos duros, callejeros, tatuados… Pero a la hora de la verdad están jugando en una cancha perfecta, con gente que les idolatra, un árbitro que les protege, tienen millones en la cuenta y están pero que muy lejos de sus comienzos en el barrio. Por ello muchos nunca se atrevieron con Rucker Park, la cancha callejera de la que podían salir humillados por jugadores anónimos.

Pero, ¿qué es Rucker Park?

no mileniales código nuevo

En el corazón del barrio neoyorquino de Harlem se encuentra la cancha de baloncesto callejera más famosa del mundo. Y no es una exageración. En los años 60 esta pista de asfalto vio la luz y muchos dicen que las gestas más épicas del baloncesto se han visto en esta cancha donde la única regla es jugar hasta que no puedas más. Sin títulos, sin estrellas, sin medallas… En esta cancha no había ni cámaras ni focos, pero sí el baloncesto más puro.

El mejor jugador de la historia nunca salió de este parque

no mileniales código nuevo

En los 60 un tal Earl Manigaut dominó Rucker Park con su baloncesto espectacular, la gente hacía cola para verle jugar y se ganó el apodo de ‘The Goat’. Un nombre con doble significado ya que significa cabra, dicen que conseguía saltar más de 1’35 aunque, y también significaba ‘The Greatest Of All Time’. Y es que los aficionados de la época decían que era el mejor jugador de baloncesto nunca visto. Aunque para el gran público era un total desconocido, hasta que a Kareem Abdul-Jabbar, máximo anotador de la historia de la NBA,  le preguntaron quién era el rival más duró al que se había enfrentado contestó: ‘The GOAT’.

Desde ese instante el mito de ‘The GOAT’ y Rucker Park se hizo enorme.

Todo o nada: Muy pocos se atreven a pisar su asfalto

no mileniales código nuevo

Y no es para menos. Ya en los setenta Julius Erving, uno de los mejores jugadores de la NBA de esa década, y para muchos de la historia, decidió volver a la cancha donde empezó a jugar a baloncesto y fue todo un héroe. Pero no fue buena idea, ya que salió humillado por un jugador del barrio llamado Joe 'The Destroyer' Hammond que le metió la friolera de 50 puntos en un solo cuarto. Esta gesta fue un aviso para muchas estrellas de la NBA que sabían que si iban a Rucker Park su reputación se podía hundir.

Si son tan buenos, ¿por qué no juegan en la NBA?

no mileniales código nuevo

Porque no querían, muchos de ellos ganaban más dinero en las calles que lo que cualquier equipo pudiera pagarles. Drogas y apuestas eran el pan de cada día, de hecho otra leyenda de Rucker Park, Rick Kirkland, rechazó un contrató con Los Angeles Lakers porque pidió que le pagaran lo que él ya ganaba como traficante de drogas, los Lakers no pudieron igualar la oferta.

De la calle al negocio

1985 fue un punto y a parte para Rucker Park ya que se creó la EBC, una especia de liga profesional de baloncesto callejero y en 1993 el ayuntamiento de Nueva York lo convirtió en patrimonio de la ciudad. Años después, el rapero Fat Joe compró los derechos de la liga y desde entonces actos benéficos y eventos publicitarios han invadido la cancha y las estrellas de la NBA han desfilado por ella como si fuera una pasarela. Desde Allen Iverson, Vince Carter, Kobe Bryant, Kevin Garnett, Paul Pierce… La última estrella que pisó la cancha fue Kevin Durant, que con 66 puntos tuvo una actuación memorable.