La Cagada De Adele Y El Boicot De Kanye Es Lo Único Que Te Has Perdido De Los Grammy

Anoche se celebró la 59ª edición de los Grammy y sin ninguna duda, Adele fue la protagonista. Además de llevarse los cinco premios a los que optaba, abrió la gala cantando Hello y nos regaló los momentazos más memorables de la noche. “La he cagado, ¿podemos volver a empezar?” decía en mitad del tributo a George Michael, mientras interpretaba una preciosa versión de Fastlove. Pero lo mejor fue el discurso final, cuando aceptaba el premio al mejor álbum del año por 25, en el que parecía una auténtica fan desquiciada de Beyoncé. Yo creía que se bajaría a besarle los pies.

Por lo demás, como cada año, premiados poco inesperados y la mayoría de las actuaciones sosas y aburridas, incluyendo la de Beyoncé embarazadísima de los gemelos, que cantó Love Drought, una de las canciones más flojas de su Lemonade, y Sandcastle, con la que remontó la actuación más maternal de la historia. Por un momento pensé que forzarían el parto en directo. Y de la actuación de Lady Gaga con Metallica voy a destacar el fallo del micrófono de James Hetfield, porque fue un espectáculo algo caótico, con más gente en el escenario que en el público y con Gaga bailando desenfrenadamente.

Lo que se pudo echar en falta durante toda la gala fue más reivindicación por parte de los que más voz tienen en este mundo. El único momento de protesta destacable fue la actuación de Katy Perry de su nuevo single Chained To The Rhythm con Skip Marley, donde escribieron la constitución estadounidense en un muro, como ataque directo a Trump. Por lo demás, comentarios demasiado sutiles.

Ya dijo el muy bien escogido presentador James Corden que no quería movidas, así que es posible que no quisieran meterse en temas políticos. Bastante ha tenido con el intento de boicot a los premios por parte de Kanye West, Justin Bieber y Drake, que no acudieron a la gala por considerarlos “unos premios irrelevantes y poco representativos que dejan a un lado a los artistas afroamericanos”. West asegura que nunca ha obtenido un galardón si su contrincante era blanco. Lo curioso es que los tres tenían 8 nominaciones este año, y si tan en contra estás de los premios, ¿por qué te presentas? Porque recordemos que no puedes estar nominado si no presentas tu candidatura. ¿Por qué no haces como Frank Ocean y se te olvida sutilmente enviar tus canciones?

Pero sí es cierto que la academia de la música no trata por igual a todos los artistas, y eso que son más de 13 mil músicos los que votan a los ganadores. Pero por ejemplo, y aunque suene extraño, David Bowie nunca ha sido muy bien tratado por los Grammy durante su carrera. Tiene siete Grammy en total, y cinco de ellos los ha ganado esta noche por Blackstar. ¿Ahora que está muerto os arrepentís de no haberle hecho mucho caso? Es entendible que ni su esposa, ni Tony Visconti, ni su hijo Duncan Jones hayan ido a recoger ninguno de sus premios.

E igualmente pasa con Solange, por ejemplo. La hermana de Beyoncé ha pasado desapercibida toda su carrera, hasta ahora que la de Formation parece la diosa del mundo y entonces le damos el Grammy. Y teniendo en cuenta las nominaciones tan absurdas como I Took A Pill In Ibiza nominada a mejor canción o The Chainsmokers como artista revelación, es muy fácil imaginar a un mono con pajarita como miembro del jurado.

En resumen, no hace falta acostarse a las seis de la mañana viendo la gala en directo pudiendo ver la lista de ganadores, las actuaciones de Adele, Katy Perry y Beyoncé por la mañana y ahorrarte toda la paja de la gala y los chistes malos del presentador.