Bares Donde Liberarte Y Vivir Una Experiencia Increíble

Los bares son al mismo tiempo un refugio y una celebración: nos sirven para olvidarnos de cualquier cosa que nos esté rompiendo la cabeza y nos motivan a ser felices. En algunos se crea arte, se destruye el rencor y se canta fuerte, lo suficiente para que esas palabras lleguen a los vecinos o a esa persona en la que a veces uno piensa. Esos lugares se merecen un premio, un reconocimiento por haber puesto un lugar para reunirnos con nuestros amigos. Sin ellos el mundo sería un lugar más frío, sin cabida para las celebraciones más importantes o donde consolarnos cuando todo parece ir mal.

En la siguiente lista os dejamos algunos de los que nos parecen más inspiradores, sabemos que hay millones de bares especiales y que se va a quedar muy corta pero si tenemos que elegir, estos son, sin duda, los imprescindibles.

Toni 2 Piano en Madrid

Ambientado en los años 70, este local situado en Chueca te atrapa en un ambiente mágico. Alrededor de un piano de cola gigante se sitúan personas de todas las edades y estilos con un único propósito: cantar la siguiente canción.

El pianista cede a todas las propuestas de aquellos que se animan a coger el micrófono -no es un karaoke, no hay letras ni pantallas, el que sale lo hace con total espontaneidad- y es imposible no sumarse al espectáculo, desde éxitos de Los Beatles hasta temas de Rafael, el bar entero situado alrededor de ese piano canta y se sonríe, se olvida de cualquier pena.


Tapas Bodega Bar El Pimpi en Málaga

No hay ni un sólo malagueño que no haya oído hablar de este típico bar o haya pasado ahí por lo menos dos cañas y dos pinchos. Tiene tanta fama que en épocas de fiestas se llega a hacer cola en la puerta. ¿El motivo? El Pimpi lleva más de 30 años creando una atmósfera irrepetible: buena comida, buen precio, buen vino y mucha gente con ganas de pasárselo bien. Es un cocktail que no falla. Acompaña el ambiente música de toda la vida que hace que el bar entero, tenga la edad que tenga, se sienta cantaor durante un rato y pierda el contacto con la realidad. 


Meccarola en Caños de Meca, Cádiz

Meccarola es un paraíso situado a la orilla de la playa de Caños de Meca (Cádiz). Es de esa clase de bares que no podías alcanzar ni a imaginar: una jaima enorme, plagada de cojines y mesas al más puro estilo árabe.

Es un sitio tan bonito que te sientes cerca del cielo, que te regala belleza hasta abrumarte. ¿Sorprendido? Pues aún no os hemos contado lo mejor: tiene doble faceta, por el día se puede estar viendo el mar tumbado en alguno de los sofás y respirando paz y por la noche tomar mojitos hasta la madrugada, a un paso de la misma playa, por si surge un chapuzón improvisado. 


Fonda Pepe en Formentera

Convertido en un punto de encuentro, la Fonda ha sido testigo de innumerables amores de verano, rondas de chupitos y canciones cuya letra ya estaba en nuestra cabeza.

En su terraza y en la plaza contigua se respira una alegría propia de aquellos que vivirían en un verano infinito. Llena de gente de diferentes nacionalidades, compartiendo un estilo desenfadado, se hacen corros mientras algún artista generoso coge la guitarra y anima la noche, o la propia Fonda pone música invitando a bailar, a celebrar que estamos aquí y ahora y no hay nada mejor en el mundo.