El Pozu Santa Bárbara de Mieres inaugura la exposición Data Fossils

El próximo 6 de octubre, la sala de compresores del PZSB abrirá sus puertas a la primera retrospectiva en España de la artista y cineasta francesa Anne Horel

El Centro de Experiencias Artísticas Pozu Santa Bárbara (PZSB) de Mieres (Asturias), situado en La Rebaldana, Turón, es el primer pozo minero en España reconocido como Bien de Interés Cultural (BIC) con el máximo nivel de protección patrimonial desde 2008. Desde 2021, ha evolucionado hasta convertirse en un referente para las intervenciones artísticas contemporáneas. El próximo 6 de octubre la sala de compresores del PZSB abrirá de nuevo sus puertas a la exposición Data Fossils, de la artista y cineasta francesa Anne Horel, una retrospectiva que propone asomarse a internet como yacimiento estratificado de la cultura digital. La exposición ha sido organizada por la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Mieres con el comisariado de L.E.V. (Laboratorio de Electrónica Visual).

Anne Horel lleva desde 2009 trabajando con el material que circula por la red. Recorta, recicla y recompone imágenes de procedencias muy distintas para construir un universo propio, deudor del fotomontaje histórico y del surrealismo, en el que la cultura pop lo ocupa todo: celebridades convertidas en iconos, memes que funcionan como lenguaje común, filtros, GIFs y avatares. La llegada de la inteligencia artificial no ha supuesto para ella una ruptura, sino una continuidad natural de esa práctica, porque los errores y desvaríos de estas herramientas encajan con la lógica incongruente del collage. Su relación con la tecnología, sin embargo, nunca es ingenua: sus piezas preguntan de qué modo la IA transforma nuestra percepción, nuestra identidad y nuestra relación con la verdad.

Esa doble condición, celebratoria y crítica a la vez, es la que conecta la muestra con el Pozu Santa Bárbara. Data Fossils propone entender internet como un terreno que puede estratificarse: sus capas se depositan, se compactan y acaban siendo explotadas. Aquella primera cultura visual de la red no ha desaparecido, sino que funciona hoy como depósito del que se extrae la materia prima que alimenta los sistemas de generación automática de imagen y texto. El vocabulario con el que la economía digital lo describe no disimula esta realidad, pues habla de minería de datos, de yacimientos y de prospección. Plantear la cuestión en una instalación que fue durante ochenta años emblema de la industria pesada obliga a abandonar el reflejo de situar la extracción y sus costes en el pasado, y a reconocer la continuidad entre la economía que configuró estos valles y la que hoy organiza el entorno digital.

El recorrido propuesto invita al público a explorar libremente cinco capas repletas de humor, saturación y exceso, que van de la superficie de la pantalla a lo que queda oculto bajo ella. Fossil Feed reúne los collages producidos entre 2009 y 2026 junto al tríptico Good Soup, un altar pop de divinidades contemporáneas. Data Forage se asoma a la cara oculta de los datos e incorpora la Calculadora de la huella digital, herramienta desarrollada por la propia artista que permite estimar el impacto material del uso cotidiano de dispositivos y servicios en red. Data Party recupera la cara más lúdica de la red, con una selección de videoclips creados por la propia artista. Content Creature despliega un bestiario contemporáneo construido con filtros, donde cualquiera puede convertirse por un instante en criatura. En Historias recogen finalmente sus cortometrajes, premiados en festivales internacionales, en los que el collage se pone en movimiento para narrar fábulas contemporáneas.

Con Data Fossils, el Pozu Santa Bárbara continúa la línea abierta en los últimos años, la de un espacio patrimonial que no se limita a custodiar su historia, sino que la pone a dialogar con las preguntas del presente. Después de recorrer la memoria minera y de imaginar el futuro digital del subsuelo, el centro se asoma ahora a la cultura visual que ha crecido en las pantallas, para descubrir que también ella tiene sus estratos, sus yacimientos y sus costes.