Arte, Revolución y Tecno, El Festival Que Propone Pegarse La Fiesta Sin Destrozar El Medioambiente

Estarás ya mareado de ver tantos vídeos y fotos, festival arriba, festival abajo. O quizás estés empachado porque acabas de volver de uno de ellos. Pero no te rindas todavía, porque este fin de semana en Barcelona podrías asistir a un encuentro que se anticipa al futuro. DGTL es el festival holandés de música tecno que, en su segunda edición, pisa fuerte con el concepto “Art & Revolution”. La mejor demostración de que fiestón y sostenibilidad son conceptos totalmente compatibles. 


Por qué tienes que ir

Pues porque tiene un cartelazo de alto nivel que cuenta con Dixon, Fur Coat, Andhim, Mano Le Tough, Oscar Mulero, John Talabot y Maceo Plex, entre otros DJs. Además, su impacto medioambiental es mucho menor al de la mayoría de eventos de este tipo. No sólo porque no reutilicen los vasos en las barra  sino porque no venden carne en todo el recinto. Y todavía van más allá. Cuentan con un plan de energía inteligente que reducirá hasta un 40% de consumo diésel, y trabajarán con la “Trash Army”, un equipo de reciclaje especializado. Podrás saltar y bailar sabiendo que apoyas un proyecto que respeta el planeta.


Sentando precedentes

¿Y a mí qué más me da que unos cuantos fiesteros puedan comer brócoli al ritmo del tecno? Pues yo te lo explico. Ser un festival sin carne ayuda a reducir 53.000 kg de CO2 (no bio), 14 millones de litros de agua y 21.000 kg de forraje. Para que te hagas una idea, esto equivale a la energía que se gasta en 350 vuelos ida y vuelta entre Ámsterdam y París. Si todos los macroeventos se subieran a este tren, ¡imaginaos los sustos que le ahorraríamos a la capa de ozono.

Todo ello sin renunciar a la variedad y el sabor que ofrece la gastronomía vegetariana. El 75% de la verdura servida en el festival provendrá de la granja ecológica Kosturica.  La organización del DGTL llevó a sus voluntarios a aprender a cosechar su propia verdura allí y, si te da el punto, tu también puedes aprender a hacerlo en su stand durante el evento. Este el tipo de "economía circular" que muchas organizaciones podrían usar para llegar a ser más sostenibles.

Garantizado: te puede chorrear salsa de mostaza igual de un wrap o una hamburguesa vegetariana, mientras tu amigo te tira de la manga para ir al siguiente escenario.


Shopping y dósis cultural

Pero no todo va a ser bailar y comer sano (que tampoco está mal, ¿no). En el recinto también habrá instalado un “Revolution Market”, un mercadillo que favorecerá marcas locales y sostenibles donde se podrá comprar desde ropa hasta decoración para la casa. Cosas bonitas que te quieras llevar habrá, ahora bien, mi consejo es que si te llevas una lámpara intentas no irte después a pegar saltos con el subidón encima porque puede liarse bastante. Aunque bueno, eso ya... cada uno.

Además, el DGTL cuenta con un plus de actividades. Entre otros proyectos artísticos, se instalará un túnel interactivo de 30 metros de largo, construido con materiales ya existentes por “Playmodes”, ganadores de Art Pitch (convocatoria abierta de proyectos artísticos) de este año. El show de luces que verán los que se adentren en él se mantiene en secreto hasta el 12 de agosto, día en que empieza el festival en el Parc del Fórum.

En resumen, el mayor impacto de este festivalazo será el que dejará en tus oídos y tu cuerpo a través de su música y buen rollo. Saltar y bailar sabiendo que no estás jodiendo el medio ambiente no es solo apoyar la causa, sino ser parte de ella. Tal vez no lo hubieras pensado antes, pero así uno se siente mucho más libre de disfrutar al máximo.

Bienvenidos al futuro: ¡hagamos que nuestras farras sean sostenibles!