El anillo ya es suyo: Los Warriors de Kevin Durant, campeones de la NBA

Han hecho historia. 129 puntos, frente a los 120 de los Cavaliers, han otorgado el anillo de la NBA a los Golden State Warriors, que cierran la clasificación con un 4-1 en la serie al mejor de siete. Kevin Durant ha vuelto a ser el jugador decisivo: anotando 39 de los puntos, asumió 14 de los 20 tiros de campo, 5 de 8 triples y 6 de los 6 lanzados desde la línea de personal. Y no solo eso. Durant capturó también siete rebotes y repartió cinco asistencias. Méritos que le han granjeado el título de Jugador Más Valioso de las Finales.

El partido no empezó bien para ellos. Sin grandes alardes y con un ritmo descompasado, veían como los Cavaliers aumentaban su distancia en el marcador, que llegó a ser de ocho puntos. Pero todo empezó a cambiar cuando Andre Iguodala entró en escena, sustituyendo a Zaza Pachulia. Ahí sí: uno, otro, otro. 10 de lo 15 tiros encestados y solo 3 de 12 encajados. Así fueron ampliando su colchón, con hasta 17 de diferencia contra un Cavaliers que nunca volvió a estar por delante. Todo dio la vuelta, y fueron ellos los que empezaron a ver cómo Durant, Curry, Iguodala, Thompson y Green encestaban triples y canastas de todo tipo. Hasta que tiraron la toalla.

Así se saldó la noche. Pero la estrella de los Warriors no es luz de un día. Ni mucho menos. El año pasado rozaron la victoria definitiva, tras una temporada en la que lograron batir el récord de victorias en fase regular de los mismísimos Chicago Bulls de Michael Jordan. Pero el anillo se les escapó, también contra los Calaviers. Aprendieron de sus errores, y este ha sido su año: campeones en 31 de sus últimos 33 encuentros, marcas comparables a las que lograron los Sixers en los 80 y los Lakers de 2001.

No caben dudas. Los Warrios han hecho historia del baloncesto.