Analizamos junto a un entrenador personal los 10 mitos de la 'operación bikini'

Basta asomarse a cualquier gimnasio de España para darse cuenta que los niveles de tufo a sudor han aumentado exponencialmente en el último mes y medio. No se debe a que tu gimnasio esté racaneando con el aire acondicionado, sino que sus instalaciones están petadas de chicos y chicas librando su cruzada particular contra la celulitis y los michelines. Es la 'operación bikini', una hazaña épica que en algunos casos culminará en el six pack o una invitación a un desfile de Victoria´s Secret pero que, en la mayoría de los casos, acabará en lesión, frustración máxima o destrucción total de tus ganas de entrenar hasta el año que viene.

Para que tengas las cosas claras y no se te atragante el proceso, hemos consultado todas nuestras dudas a Carlos Lázaro, coordinador de Zenith Trainers Group. Junto a él, deconstruimos todos esos mitos y fakes de la operación bikini que circulan entre pesas y batidos de proteínas y que intoxican tu mente poco a poco.

Código Nuevo: Apuntarse al gimnasio dos meses antes del verano y dejarse la vida entrenando

Cárlos Lázaro: Como todo el mundo sabe, nada es bueno si lo hacemos con prisas. Con apenas uno o dos meses no nos dará tiempo a realizar una correcta preparación articular y muscular lo que, a veces, puede conllevar lesiones seriasSi aun así lo hacéis, lo ideal sería poneros en manos de especialistas.

CN: Matarse a abdominales para tener el six pack

CL: Es cierto que para trabajar una zona se debe entrenar esa zona directamente o indirectamente. Sin embargo, en el caso de los abdominales es muy importante reducir considerablemente la masa grasa total y visceral para que se aprecie el six pack. Esto lo vamos a conseguir entrenando y nutriéndonos de forma óptima. La alimentación será de vital importancia para conseguirlo.

CN: Hacer cardio como si estuviéramos en medio de un apocalipsis zombie

Puede provocar estancamiento e impedirnos conseguir el objetivo que queremos obtener: estar en forma. También puede provocar lesiones al realizar durante mucho tiempo el mismo movimiento sin estar debidamente preparado para ello (tendinitis, etc.). Aconsejamos realizar una combinación de entrenamiento cardiovascular y entrenamiento de fuerza para optimizar resultados.Resultado de imagen de gym gif4. Fundirse Google buscando ‘dietas milagro’ que obligarán a tu estómago a emigrar

Ninguna ‘dieta milagro’ es adecuada. Basta con fijarnos en los deportistas de élite y en que, si analizamos su alimentación, ninguno de ellos se alimenta a través de este tipo de dietas. Estas dietas nos pueden ayudar a muy corto plazo a obtener resultados poco ambiciosos sin cuidar nuestra salud y con unas probabilidades muy elevadas de tener ‘efecto rebote’. Además, si entrenamos muy fuerte y comemos mal lo que vamos a conseguir es empeorar nuestra salud y enfermar.

 5. Eliminar de la nevera cualquier atisbo de carbohidratos: pan, pasta, arroz...

Uno de los mayores errores que se puede cometer es eliminar por completo los hidratos de carbono, aumentando en exceso la proteína sin llevar un control médico. Para activar el metabolismo necesitamos comer cada 3 horas y alimentarnos a través de carne, pescado, huevos, verduras, hortalizas, legumbres, frutas, frutos secos, cereales y, a poder ser, ajustar dicha cantidad a nuestras necesidades calóricas en función de nuestro entrenamiento, vida laboral, ritmo de vida, etc.

 6. Las pesas son esas cosas de metal que me dan pereza solo de mirarlas

Más de lo mismo. Sólo realizar ejercicio aeróbico sin entrenar fuerza o entrenamiento anaeróbico lo único que provocará es estancamiento a medio/largo plazo y nos alejará de nuestro objetivo de estar en plena forma.Resultado de imagen de gym gif

 7. Gastarse 100 eurazos en suplementos deportivos y listo

Antes incluso de plantearnos la posibilidad de recurrir a determinados suplementos deportivos deberíamos estar 100% de nuestro estado de salud. Es decir, una persona que tenga problemas renales es mejor que no los utilice. De todas maneras, lo más importante es entrenar y nutrirse adecuadamente. En realidad, la mayoría de nosotros, debido a que no competimos en la élite, no necesitamos una suplementación. 

 8. "A mí lo que me importa es lucir tipazo cuanto antes"

Lo primero, antes de preocuparnos por vernos más o menos atractivos, sería aprender a entrenar y a nutrirnos como se debe. Esto optimizará los resultados y evitará que nos lesionemos. Es en este punto en el que un entrenador personal podría ayudarnos a conseguirlo de la forma más eficiente y segura.

 9. Me apunto un gimnasio y me pillo la primera rutina que se me ocurra

Cómo comentamos anteriormente, con un entrenador personal optimizas resultados y evitas lesiones. Aprendes, disfrutas y consigues mucho más de lo que esperabas. Además, estarás asesorado en todo momento sobre el efecto que cada ejercicio o combinación de ejercicios tiene sobre tu cuerpo a corto, medio y largo plazo. Hacer rutinas sin ninguna planificación o supervisión profesional es un gran error.

 10. Pegarse la paliza en primavera y ¡a disfrutar el veranito!

No, en verano debemos entrenar también. Quizá si estamos en plena semana de vacaciones en Tailandia o cualquier lugar del mundo, entrenaremos algo menos pero igualmente deberíamos entrenar. Con esto quiero decir que de la misma manera que vamos de vacaciones nos duchamos, comemos o nos lavamos lo dientes, con el entrenamiento debería pasar lo mismo. Debemos considerar nuestro entrenamiento como un hábito más, algo que deberíamos hacer todo el año.