Alguien Como Forrest Gump Puede Darte Las 7 Mejores Lecciones De Vida 

Forrest Gump (tanto la película como el personaje) es una fuente inagotable de lecciones filosóficas. Desde el "mi mamá dice que tonto es el que hace tonterías" hasta el clásico "la vida es como una caja de bombones". Puede que no sea el tipo más inteligente que haya pasado por nuestras pantallas, pero el inocente chico de Greenbow, Alabama, sabe mucho más de la vida de lo que parece a simple vista y lo demuestra con frases tan sencillas como profundas.

1. “Supongo que a veces no hay suficientes piedras”

La imagen de Jenny tirando piedras a la antigua casa de su padre es una de las más míticas de la película, y esconde una verdad muy jodida: el pasado en ocasiones pesa demasiado y no tenemos recursos para deshacernos de él, así que lo único que nos queda es aprender a convivir con el recuerdo.

2. “Una promesa es una promesa”

Tan obvio que a más de uno habría que recordárselo a menudo. La palabra de una persona dice mucho de quién es, ha sido y será, y cada vez le damos menos valor. Pero una promesa es una promesa por pequeña que sea, ¿qué somos si no las cumplimos?

3. “Cuando tenía sueño, dormía. Cuando tenía hambre, comía. Cuando debía… tú sabes, iba”

Forrest empezó a correr y estuvo tres años haciéndolo simplemente porque le apetecía. Su discurso es de una simpleza que roza la genialidad. Aunque nos cueste verlo la vida es así de sencilla, solo tienes que hacer lo que quieras cuando quieras y lo que debas cuando debas. Sin más motivo que seguir adelante.

4. “Haz lo mejor que puedas con lo que Dios te ha dado”

Su madre es muy religiosa, pero la esencia de esta frase sigue siendo la misma si quieres quitar a Dios de la ecuación. Por A o por B, cada uno tiene unas condiciones y lo único que puedes hacer es decidir qué hacer con ellas. Todos contamos con alguna virtud, la pregunta es si decidirás potenciarla o te dedicarás a lamentarte por las que no tienes.

5. “Nunca llegó a decírmelo, pero creo que el teniente Dan ya había hecho las paces con Dios”

El teniente Dan vivió muchos años atormentado porque no había cumplido su destino de morir en Vietnam. Sin embargo, Forrest nunca perdió la esperanza de que algún día se diese cuenta de la suerte que tenía de seguir vivo. Su paciencia tuvo premio y el tiempo lo arregló, porque el tiempo despeja hasta las peores tormentas.

6. “La verdad, aunque yo siempre iba corriendo, nunca pensé que eso me llevara a ningún lado”

Él corría literalmente, pero no deja de ser una metáfora del mundo en el que vivimos, en el que todo va excesivamente rápido. Nos hemos acostumbrado a ir acelerados y, como dice Forrest, la mayor parte del tiempo no estamos yendo a ningún lado.

7. “Yo no sé mucho de casi nada”

Una sentencia que más de uno tendríamos que recordar y aplicar de vez en cuando. Si todos fuésemos tan listos como creemos ya habríamos arreglado el mundo en varias ocasiones. Pero lo cierto es que sabemos pocas cosas y aceptarlo es la única manera de seguir aprendiendo.