La que te agarra el pene como si fuera una zambomba y 6 especímenes más

No quiero generalizar, ni empezar aquí una gran cruzada por la guerra de sexos, pero al igual que muchos hombres no saben tocar a una mujer, queridas 'amiguis' hay muchas mujeres que no saben hacer bien una paja. Y ahora todas os pensaréis que sois las reinas de la masturbación, pero no, si no os han dicho nada nunca es porque nos da cosa cortaros el rollo mientras tocáis nuestro pene como si fuera una zambomba, frota que te frota, así a pelo y lo que es peor en seco, porque queridas, nuestra polla no se moja de la misma manera que vuestro precioso coño. Y esto solo es el principio.

La que se piensa que está conduciendo una moto

De esa clase de mujer que se sube encima de ti, arranca el polvo y empieza a dar gas, como si estuviera conduciendo una harley por el desierto. ¿Alguien entiende esa manera de frotar? ¿Por qué lo hacéis?


La que te la menea como si fuera un joystick

Corrían los años 80 cuando surgió el joystick, pero no sé, a mi correrme cuando me la menean como si estuvieran jugando a marcianitos o conduciendo un caza de combate, la verdad, me cuesta. Nuestros penes no son un videojuego, no hay que ir por ahí pasándose niveles... POR FAVOR, ¿no notáis que lo pasamos mal y en silencio sufrimos?


La que no sabe que hay un tope de bajada

¿Te has subido alguna vez en un ascensor? ¿Verdad que no baja más pisos de los que marca, no? Pues con nuestro miembro pasa lo mismo. Hay una cosa que se llama frenillo que marca los límites de bajada de nuestra piel, y creo que esto hay mujeres que no lo tienen claro, y estiran y estiran hasta que un día, ¡paf! Se rompió. Hemos perdido a muchos por el camino por culpa de esto.


La que se piensa que está haciendo un cocktail

Llega el verano, le apetece quitarte la ropa y empieza a menearte un pene como si estuvieras preparando un margarita, a 200 por hora, sin miramientos y sin pensar que igual lo que consigues es hacer un bloody mary.


La que lleva 20 anillos en cada mano

Te la coge, te la menea sin parar y encima te pregunta si te gusta. Pero no tiene narices a quitarse esas cuchillas que lleva en cada dedo y que te hace un nuevo corte en cada movimiento.


Venga, con toda esta información bien procesada y con la tranquilidad que nos da el hecho de poder contar abiertamente lo que a cada uno nos gusta y lo que no... JUNTOS, LO CONSEGUIREMOS. DEAL?