7 películas que están muy a la altura de las novelas originales

Lo más habitual es que ocurra lo contrario. Lees un libro que te encanta, que te atrapa desde la primera página y, cuando ves su adaptación al cine, no paras de sacarle defectos. Que si esta trama no aparece, que si este personaje tiene poco recorrido, que si los escenarios en tu mente eran mucho más espectaculares... Pero, en ocasiones, las películas basadas novelas consiguen superar a su 'madre' literaria. Algunas logran incluso generar una historia nueva, más interesante y rica, partiendo de la idea original. Aquí tienes un listado de grandes cintas basadas en también grandes textos.


1. Revolutionary Road

Película y libro comparten argumento: en un barrio periférico de la Nueva York de los 50, el matrimonio Wheeler 'sobrevive' con una profunda frustración causada por un estilo de vida burgués que ambos detestan. Buscando dar un giro radical, deciden mudarse a París y empezar a ser consecuentes con sus convicciones. No obstante, aunque la línea argumental sea idéntica, las tesis de película y libro difieren. 

En su novela, Richard Yates hace un retrato psicológico de los personajes y, de alguna manera, nos muestra cómo sus infancias determinaron sus vida adultas. Por eso, los personajes son ratones encerrados en una existencia marcada por sus traumas. Por contra, la película abandona el camino psicologicista y achaca al miedo al futuro la culpa de que los Wheeler sean infelices. Utilizando una misma historia, Richard Yates y Sam Mendes nos explican dos maneras diferentes, aunque igual de profundas, de entender el mundo y la vida. 


2. Lolita

A Nabokov no le gustó nada la adaptación de Kubrick porque, como Mendes, este sólo se basó en la ideal original para narrar una historia diferente a la condensada en el papel. La novela está escrita desde la perspectiva de Humbert Humbert, un carismático pederasta, que nos transmite su fascinación por su hijastra, Lolita. La película, por su parte, pone el acento en el erotismo de la joven, hecho que, aunque perturbó a Nabokov, sí consiguió conquistar al espectador. No obstante, novela y película se sirven de la mirada de Humbert para hacer que nos cuestionemos nuestra propia moralidad. ¿No es un poco preocupante que una niña de 13 años nos pueda resultar tan seductora?


3. Misery

Esta novela fue escrita por Stephen King durante sus horas bajas, cuando sus textos estaban marcados por el efecto de las drogas que consumía de forma compulsiva (alcohol, heroína y cocaína sobre todo). Por ello, es una de las más oscuras de su producción. Aún así, el director de su adaptación cinematográfica, Rob Reiner, logró filmar una gran película de terror en la que pocos puntos difieren del relato original. El más llamativo: si en la novela uno de los personajes cercena los tendones de otro con una sierra, la película nos ahorra toda esa sangre sustituyéndola por la magistral interpretación de Kathy Bates, que bastante miedo da ya con su martillo.


4. El señor de los anillos

Aunque los fans más acérrimos de la trilogía de Tolkien estén descontentos, por ejemplo, con la ausencia de Tom Bombadil, las adaptaciones al cine han sido capaces de captar la epicidad del viaje de Frodo, la lucha entre el bien y el mal y la complejidad del mundo fantástico de este lingüista anglosajón. Cuentan con un gran reparto y, sobre todo, con una producción y unos efectos especiales tan épicos como las historias que narra.


5. El silencio de los corderos

La trilogía de Thomas Harris es, sin duda, muy interesante y perturbadora, pero Hannibal Lecter no estaría en el imaginario colectivo de no ser por Anthony Hopkins, que fue capaz de hacer mella en nuestras mentes con tan sólo 15 minutos de aparición en pantalla. Jodie Foster está también a la altura en esta recreación cinematográfica de un caníbal sibarita tan aterrador como elegante.


6. Expiación

El texto de McEwan es perfecto, tanto en su argumento como en su forma. Es una relato fragmentado que hace hincapié en cómo los personajes perciben los detalles. El director de la película, Joe Wright, fue capaz de transformar en imagen toda esa sensibilidad en una cinta cuidada al detalle: la fotografía, la música, los planos secuencia y la elección de los actores son aciertos de principio a fin. Además, la adaptación queda redondeada con apariciones estelares de grandes intérpretes como Benedict Cumberbatch y Alfie Allen, Theon Greyjoy en Juego de Tronos.


7. Los santos inocentes

La novela de Delibes capta a la perfección la división de clases de la España profunda del franquismo y cómo la incultura es una forma de mantener oprimidos a los criados del un cortijo. Pero, una vez más, el trabajo actoral hace que la película tenga entidad propia. Mario Camus dirigió a Francisco Rabal y a Alfredo Landa en dos papeles demenciales. El primero interpreta a un deficiente psíquico cuya prioridad en la vida es su 'milana bonita', una juguetona grajilla, y Alfredo Landa es capaz de parecer un perro más del señorito en la mítica escena de caza. Una obra maestra.