6 Planazos Alternativos Y No Horteras Para Una Despedida De Soltero Inolvidable

Lo sabemos: cuando tu mejor amigo te suelta el bombazo de que ha decidido dar ese 'gran' paso en su vida sentimental y abandonar su soltería para siempre, lo primero que se te viene a la cabeza es: MENUDO MARRÓN. Te alegras, claro, pero como amigo del alma te ha caído la inevitable responsabilidad de montar la despedida de soltero, con todo lo guay y la responsabilidad que ello conlleva. Pero tranquilo, organizar una despedida de soltero y perder la dignidad para siempre no tienen por qué ser sinónimos.

La buena noticia es que hay vida más allá de los disfraces absurdos y de los penes en la cabeza. Y lo que al principio parecía que sería un marrón, se puede convertir en un día inolvidable. ¿Cómo? Pues con alguno de estos planazos para todos los gustos que seguro que pasarán a la historia. Disfrútalos. De nada.

1. Sesión de risoterapia

Echarse unas risas con los amigos siempre es una buena idea. Pues imagínate que esas carcajadas se multiplicasen y se alargasen durante horas sin parar. Qué mejor plan que decir adiós a la soltería con una dosis extra de buenrollismo. Casarse no es un drama, es una fiesta, así que no lo dudes: organiza una sesión de risoterapia con todos sus amigos y preparaos para tener agujetas en la tripa al día siguiente. Hay muchas empresas que organizan talleres para grupos y que os harán pasar un rato increíblemente divertido. ¡A reír se ha dicho!


2. Fiesta privada en un velero

Si la boda es en verano, otra opción muy buena es alquilar un catamarán o un velero y montar una party como Dios manda, pero en alta mar. Imagínatelo: vuestra música favorita, unos cuantos chapuzones para refrescaros del 'caloret' y todo ello perfumado con la brisa del mar. Tentador, ¿verdad? No os olvidéis de las botellas de ron para convertiros en auténticos piratas. Eso sí, absteneos los propensos al mareo, porque la biodramina y el alcohol no casan, ni siquiera en una despedida de soltero.


3. Fast trip sorpresa

El plan sería el siguiente: ir a buscar a tu amigo o amiga por sorpresa y hacer una escapada exprés de 24 horas a alguna ciudad europea o a cualquier otro destino que os motive a todos. ¿Una cena de chicas en París? ¿Una fiesta improvisada en Ibiza? ¿Un paseo en góndola en la adorable Venecia? Ve pensando opciones. Si dispones de un poco más de tiempo y prefieres que sea sorpresa incluso para ti, Waynabox es una buena solución (y a muy buen precio).


4. Room escape, ¿jugamos a jugar?

Es probable que ya hayas escuchado hablar de los Room Escape. Esos juegos que se disfrutan en primera persona con un grupo de amigos y que se desarrollan en una sala repleta de enigmas y otros objetos. Están controlados y organizados por empresas especializadas y los hay de muchas temáticas. Es un actividad que está muy muy de moda ahora para disfrutar a tope con los amigos, pero en realidad hace 10 años que existe. Nació en 2006 en Silicon Valley, cuando un grupo de informáticos crearon un juego en equipo en el que se tenía que resolver un enigma en un tiempo limitado. Seguro que lo pasáis en grande.


5. Despedida Xtrem

Si lo que os molan son las emociones fuertes, organizad una escapada para hacer alguna actividad al aire libre de aventura: rafting, escalada, trekking, puenting... Hay un montón de opciones. Seguro que con una despedida así, el futuro novio o novia descarga todos los nervios acumulados para la boda en forma de adrenalina. Además, es la excusa ideal para pasar un fin de semana rural todos juntos. Perfecto, ¿a que sí?


6. Yeah babe

Con la excusa de la despedida también tenéis la oportunidad de cumplir un sueño de adolescentes: convertiros en ese grupo de música que tanto os gustaba y, mejor aún, inmortalizar ese momentazo en forma de videoclip para que podáis verlo siempre que queráis (y volveros a reír tanto como el día en que lo grabasteis). Hay muchas empresas que os ayudarán a organizarlo para que que quede niquelado. Ahora no vayáis de que nunca jugasteis a ver quien era cada Spice Girl en el mítico videoclip de la escalera. ¡A triunfar!