55 Dramas Que Cometemos Cuando Estamos Borrachos

Alcohol y juventud son cosas que van cogidas de la mano. Es una simple reminiscencia a la infancia: antes te divertías moviendo el sonajero para que hiciera ruido, y ahora te deleitas con el ruido que hacen los hielos contra el vaso. El tema es que cuando eres un crío hacer tonterías tiene mucho sentido, pero a medida que vas creciendo todas esas tonterías se convierten en dramas que solo encuentran una explicación: vas ciego como un piojo.

1. Beberse cubatas de un trago.

2. Hacer planes ridículos (que nunca serán, porque tendrás una resaca de caballo) para el día siguiente.

3. Darle "me gusta" a fotos de gente con la que hace mucho tiempo que no hablas.

4. Llamar a tu ex.

5. Hacer un striptease (para asistir a uno de un servidor contactar con party@codigonuevo.com).

6. Twitear frases trascendentales.

7. Pegarte un perreo hasta el suelo y acabar hincando rodilla.

8. Mezclar diferentes alcoholes en un mismo vaso.

9. Sacarte fotos en las que crees que sales bien y subirlas.

10. Creer que estás en Dirty Dancing cuando en realidad estás haciendo el ridículo y todo el mundo te mira.

11. Joderle el ligue a tu colega solo porque tú no te estás comiendo un rosco.

12. Subirse a una silla, a la barra o a cualquier punto alto.

13. Revisar la agenda a las 6 a.m. para ver si puedes echar un polvo.

14. Declararte a quien te gusta de una manera muy patética.

15. Contar ciertas cosas que es mejor que nadie sepa.

16. Irte con el primer orco que te parece atractivo.

17. Sacar a relucir tu poderosa fuerza bruta.

18. Mear en medio de la calle donde puede verte todo el mundo.

19. Revivir habilidades acrobáticas que hacías cuando eras niño.

20. Hacer una bomba de humo (desaparecer sin explicación).

21. Crear un debate serio y trascendental sobre una chorrada.

22. Hablar de cagar, mierda y demás cosas escatológicas.

23. Desahogarte con cualquier desconocido.

24. Gritar como un loco por la calle.

25. Hablar contigo mismo en voz alta.

26. Quedarte dormido abrazado a la taza del váter.

27. Quedarte dormido en la calle.

28. Quedarte dormido en cualquier transporte público.

29. Hacer liposucciones mentales a partir de las 3 a.m.

30. Robar cosas de forma cantosa (sobre todo cubatas).

31. Darle tu número a ese desconocido con el que has hablado 5 minutos.

32. Repetir MUCHAS veces que no vas borracho, que vas bien.

33. Fingir estar sereno.

34. Dormir con la ropa que llevas y no desmaquillarte.

35. Confesiones a tus amigos sobre lo que piensas de ellos.

36. Llegar a casa y que no te suene ni un mueble.

37. Dormir con un pie en el suelo echando el ancla.

38. Llorar porque sí, porque el mundo no te entiende.

39. Pensar que tienes la mejor voz del mundo y ponerte a cantar.

40. Tatuarse.

41. Vomitar la pizza de hace 3 días y seguir bebiendo justo después.

42. Cantar el “A quién le importa” de Alaska a pleno pulmón.

43. Caminar descalzo por la calle.

44. Pensar que puedes volar y estrellarse (no, no eres Superman).

45. Repetir 20 millones de veces la misma cosa.

46. Ponerse ropa del sexo opuesto.

47. Hacer el gesto de tocar el violín con la tarjeta.

48. Comer indiscriminadamente cosas que jamás comerías juntas.

49. Criticar indiscriminadamente a todo el mundo.

50. Enseñar la panza y moverla como Gordi.

51. Apostar sobre cosas absurdas.

52. Destruir mobiliario urbano.

53. Beber cosas raras de colores.

54. Kebabs a las 5 de la mañana.

55. Seguir bebiendo.