5 libros que son una explosión de literatura, sexo y grandes historias

Literatura, sexo y tramas absorbentes. Las páginas de estos cinco libros están salpicadas de sexualidad, tentaciones, deseo... pero en todos rige también una historia apasionante que encerrará todas las emociones que vamos a experimentar. Detrás de estos títulos que, de forma sutil o velada, anuncian carne, sudor y excitación. Se esconden personajes que no se arrancan de la memoria, frases que ronronearán durante años en tu cabeza y escenas para deleitarse con el poder de las palabras.

1. El azul es un color cálido. Julie Maroh

“El amor no siempre coincide con la moral que nos enseñan”.

El azul es un color cálido Código nuevo

Emma se despide de Clementine a través de su diario. En él se abre en canal y remueve para el lector el ridículo tabú que acompaña de manera especial al amor entre mujeres. Julie Maroh dibuja en su cómic El azul es un color cálido una historia donde el color es un personaje más. El azul va perdiendo monopolio en las viñetas cuando la vida se empeña en complicarse. El azul se adentra por debajo del pijama en un sueño húmedo. El azul irrumpe dando alas a deseos marginados y tiñe la imaginación mientras sientes el tormento de las dudas o el primer roce que eriza la piel.

El azul es un color cálido fue llevado al cine por Abdellatif Kechiche en la película La vida de Adèle, que con sus escenas explícitas hace que la esencia de la historia quede más desdibujada que en el cómic original.

2. Trilogía sucia de La Habana. Pedro Juan Gutiérrez

"Estos amores fugaces son deliciosos porque carecen de expectativas. No tienen pasado ni futuro. La expectativa destruye muchas cosas. Pero aprender a eludirla es un arte".

Trilogía Sucia de la Habana Código nuevo

La suciedad que inunda las palabras del autor no se sacude con el pasar de los capítulos. Los relatos que recoge este título tienen un hilo conductor, la voz de un habanero resignado que viaja a ninguna parte esquivando y sobreviviendo a la decadencia de su alrededor. Pedro Juan Gutiérrez refleja con un lenguaje directo, sin remilgos y con mucho detalle el sexo contra el hastío, por costumbre y como evasión. Es una historia donde instinto y necesidad se mezclan dejando traslucir una inevitable ansia de anclarse a alguien, a un lugar. Trilogía sucia de la Habana es rechazo, búsqueda y autoengaño. Y todo, al son cubano.

3. Lolita. Vladimir Nabokov

“Ella gritó con una súbita nota chillona en la voz, y agitó el cuerpo, y se contorsionó, y echó atrás la cabeza, y mi boca quejosa, señores del jurado, llegó casi hasta su cuello desnudo, mientras sofocaba contra su pecho izquierdo el último latido del éxtasis más prolongado que haya conocido nunca hombre o monstruo”.

Lolita Código Nuevo

Nabokov escribió un libro que se convirtió en sustantivo. Una historia que se convirtió en hito de la literatura. Lolita, la protagonista, es una niña de pestañeo lento y curvas por madurar. Es una joven que te empuja hacia una ola de emociones. Sientes compasión por Humbert Humbert, su padrastro cuarentón, un hombre atormentado por un sentimiento de culpa, amor y excitación. Y también sientes asco. Crees que lees una historia de amor y, una línea más adelante, te ves ante la mejor historia de manipulación que puede existir. Lolita es una novela que que plantea dilemas y pone a prueba eso que se llama moralidad. Una historia incómoda y excitante, controvertida e imprescindible. 

4. Castillos de cartón. Almudena Grandes

"Habíamos sido felices caminando sobre una cuerda floja, habíamos florecido en una infección de contradicciones, nos habíamos encontrado en un laberinto de paradojas sin mirar nunca al suelo, sin mirar nunca al cielo, sin mirar".

Castillos de cartón Código Nuevo

Este es quizás el único título de la lista que tiene su época perfecta para ser leído: la universidad. Fuera de ella corres el riesgo de sufrir una potente nostalgia de lo que pudo ser y no fue. O de lo que fue y ya nunca volverá. Almudena Grandes parte de un suicidio para volver a los años ochenta, a la movida madrileña, donde María José, Jaime y Marcos compartían sueños y fantasías. Los tres jóvenes amigos vivieron una apasionada historia de cama y confidencias, un triángulo de sentimientos.

Castillos de cartón pasea por la alegría desbordante de unos estudiantes con ganas de devorar el mundo sin importarles nada más. Es un cajón donde encontramos la ingenuidad con la que exploramos la intimidad, los celos que embarran las relaciones o la belleza de la pintura como telón de fondo.

5. Memoria de mis putas tristes. Gabriel García Márquez

"El año de mis noventa años quise regalarme una noche de amor loco con una adolescente virgen".

Memoria de mis putas tristes Código Nuevo

Leer a Gabo es sinónimo de quedarse con los ojos muy abiertos con sus primeras líneas. Con su última novela, publicada en 2004, volvió a suceder. Cuando lo único que queda es esperar la muerte, sin previo aviso y en una mezcla de sudor y caricias, llega el amor. Memoria de mis putas tristes encierra un sexo que evoluciona en obsesión y, después, que muta en emociones puras.

García Márquez vuelve a crear personajes a los que atarse, juzgar, entender o despreciar. Y entre las sábanas revueltas, les conoces, les hueles, y sientes el calor tropical que baña cada escena. A ninguno de sus libros le faltan matriarcas que desenfunden el poder femenino con un magnetismo inimitable, y en este título ocurre. La protagonista es la vejez, o Rosa Cabarcas o la adolescente Delgadina. Lo que está claro es que el anciano que celebra su 90 cumpleaños pidiendo la virginidad de una joven resultará al final de la historia un personaje casi anecdótico.

La sensualidad y sexualidad que encierran estas cinco historias despiertan más escalofríos que una imagen en movimiento. Aquí manda tu cabeza y su capacidad de dibujar guiada por unos autores que acarician tus puntos erógenos con sus plumas. Solo nos queda recomendaros que cojáis de la mano a un personaje, os enfundéis en una piel distinta y gocéis con cada párrafo.