Los 5 Conciertos En Los Lugares Más Extraños De La Historia

Conciertos hay muchos. Todos los días. Miles. Pero como los que hoy te traemos en Código Nuevo, pocos. El denominador común: se ofrecieron en lugares insospechados. Cinco actuaciones (más una extra) que tuvieron lugar en lugares en los que nunca esperarías encontrarte uno. Dale al play.

Metálica en la Antártida

El 8 de diciembre de 2013, la banda americana ofreció el que probablemente haya sido su concierto más extraño. Tuvo lugar en la Antártida y solo un selecto grupo de seguidores pudo presenciarlo en directo, el resto tuvieron que hacerlo desde sus ordenadores, ya que se transmitió por la red.

Unfanthomable Ruination en una caja hermética

En realidad, el cerebro tras esta disparatada idea es Joao Onofre, un artista portugués que creó esta performance como protesta por los cubículos en las empresas. La caja era realmente hermética, así que estos músicos de death metal solo pudieron actuar (y solo para ellos, claro. Nadie más pudo escucharlos) durante 19 minutos: los que duró el oxígeno.

Katie Melua a 303 metros bajo el nivel del mar

Para ello, esta cantante pop tuvo que desplazarse hasta una plataforma petrolífera del mar del Norte y descender por el montacargas que lleva hasta la base, situada más de trescientos metros bajo el agua. Como único público, un afortunado grupo de trabajadores.

Jamiroquai a más de 10.000 metros de altura

En el otro extremo tenemos al cantante inglés Jamiroquai, que ofreció un show a 31.000 pies de altura, un récord que posteriormente rompería James Blunt. Los afortunados asistentes fueron escogidos por sorteo.

Kasabian en el búnker de Churchill

Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial y las cada vez más evidentes intenciones de los alemanes de bombardear Londres, el gobierno británico decidió crear centros de operaciones subterráneos para poder seguir dirigiendo el país y las operaciones durante los ataques, así nacieron las llamadas Cabinet War Rooms, en las que Kasabian ofreció un concierto en 2004

BONUS TRACK

Unos de los inventores de todo esto, como de tantas otras cosas, fueron los Beatles, que el 30 de enero de 1969 se subieron a la azotea de la sede de Apple Corps (su propia empresa) para dar el que sería su último concierto, que duró media hora, hasta que la policía los desalojó para terminar con el caos circulatorio que estaban provocando debido a la cantidad de gente que se congregó allí. Genios hasta el último día.

(crédito de la imagen: Santiago Bluguerman)