40 Años Del Primer Número De Ajoblanco: Una Utopía Gráfica Hecha Realidad

La revista Ajoblanco movilizó a la juventud española que creía en causas imposibles y que se buscaba a sí misma. Rompedora en formato y contenido, hoy se cumplen 40 años del primer número de la revista independiente de referencia del país.

Portadas icónicas de Ajoblanco.

Alguien tenía que darle voz al despertar de la contracultura en España, los movimientos estudiantiles contra la dictadura, las comunas, el movimiento hippi, el arte conceptual emergente… Ajoblanco iba en contra de cualquier forma de autoritarismo, tanto de izquierdas como de derechas, eran librepensadores que producían el mejor periodismo de vanguardia del país: sofisticado, entretenido y sin elitismos, una utopía a día de hoy.

Primer Manifiesto de Ajoblanco.

Asimismo, convivió con otras publicaciones durante la transición como Star u Ozono que contribuyeron a la consolidación del estado democrático del país.

La revista se gestó en una comida de amigos de la Facultad de Derecho de Barcelona en 1974, con Pepe Ribas como impulsor, acompañado de artistas e intelectuales tales como Toni Puig o Fernando Mir. Querían descubrir la vida por ellos mismos. "Hay que hacer el activismo como si fuera ocio. No leer por obligación, sino porque te gusta, crear la motivación: eso es lo que conseguimos con el Ajo", afirma Pepe Ribas.

Ajoblanco picó a finales de la dictadura franquista y repitió hasta 180 veces: se publicó entre 1974 y 1980 en su primera etapa y entre 1987 y 1999 en la segunda, así se llegaron hasta 100.000 ejemplares. Ajoblanco va ligada al cambio y al pensamiento crítico, por eso tuvo su reaparición en 1987 y se desintegró 8 años después: la juventud se había vuelto hedonista e individualista y no le interesaba cambiar el mundo tanto como el sexo por el sexo o las drogas de diseño.

Los tres miembros que compusieron el primer colectivo Ajoblanco: Pepe Ribas, Toni Puig, Fernando Mir. Enero 1977.

Desde entonces no ha habido una revista tan rompedora y completa como Ajoblanco. Podemos encontrar similitudes en publicaciones actuales como Mongolia, LaDinamo o LaMarea, pero ninguna con una combinación tan innovadora como Ajoblanco, fruto de la libertad creativa y la capacidad de pensamiento crítico con la que se mezclaba el humor con la política o las tendencias culturales.

Hoy Ajoblanco cree tener algo que defender de nuevo y  vuelve en formato digital. Vuelve para ocupar su sitio en el periodismo de vanguardia y vitalista, ese sitio que aún nadie ha sido capaz de ocupar.  Así, hubo una exposición en la Fundación Conde Duque de Madrid y se hicieron también las Jornadas Ajoblanquistas, de las que podéis ver las charlas a través de su página web. Están buscando colaboradores para su refundación: la juventud necesita Ajo.

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Música: lo-fi is sci-fi               Locución: Jesús Ranchal

La música empleada en esta locución está registrada bajo una licencia Creative Commons