4 Lecciones Que Hemos Aprendido De 'Love Actually'

Son fechas señaladas, fechas para estar con la familia, fechas para estar con el novio/ligue/amigo con derecho a roce… Vamos, que son fechas para pasar acurrucados, y si es al lado de alguien mejor que mejor. Así que los planes de manta y peli son de lo más recurrido después de haber salido a quemar la noche un 24, un 31, un 5, o un martes 22, porque para algo somos jóvenes.

Y si hablamos de planes de manta y peli en Navidad, hablamos de ‘Love Actually’, esa gran película que hace once años nos enseñaba que tener un presidente atractivo y gracioso es posible (solo que no en nuestro país), o que los aeropuertos son el escenario perfecto para vivir historias de amor, esto entre otras grandes verdades sobre las que hemos hecho un repaso.

1. La Navidad no es solo del 24 al 31

La Navidad es todo el año, qué narices. Todo el mundo se pone más sentimental en estos días, más familiar, pero la verdad es que el espíritu navideño debería durar todo el año. ¿O acaso es necesario esperar un año para reunirnos con aquellos que queremos? Es verdad que una vez al año no hace daño, pero “un poquito de por favor”.

2. Si estás enamorado de alguien hasta las trancas… DILO ANTES

Consejo: no esperes a que el amor de tu vida se case para confesarle que estás enamorado de él, y por favor, no esperes a Navidad. Bastante tenemos ya con cenas, fiestas, y pensar qué ponernos como para encima atender a confesiones de amor por parte del mejor amigo de tu marido… Confiésalo antes o confiésalo después, pero por favor, en Navidad no.

3. El amor y el poder

Manuel Vicent escribía ‘El azar de la mujer rubia’, una historia real (dicen) sobre el amor en las altas esferas, entre otras cosas, claro. ‘Love Actually’ hace más de lo mismo, solo que se trata de una versión más light , pero igualmente graciosa, de lo que vivimos con Bill Clinton, y es que entre Hugh Grant y Clinton hay que admitir que existe cierto aire…

4. Desconfiar de alguien que lleva cuernos de diablo en un disfraz

Esta es una verdad como un piano: si lleva cuernos en un disfraz NO es de fiar. No te fies ni del apuntador, ni siquiera en fechas tan señaladas. Que tu marido sea poco atractivo, y con aire amanerado, no quiere decir que estés a salvo, incluso aunque tú seas la dulce Emma Thompson, porque nadie está a salvo de la joven jamona recién llegada de la oficina. Y es que aunque las navidades sean tiempos para ver pelis acurrucados, nadie dijo que tenía que ser con tu mujer.

En resumen, ‘Love Actually’ nos ha enseñado verdades como puños, verdades que veíamos en la gran pantalla hace más de una década, y que ahora, once años después, hemos ido aprendiendo poco a poco con la experiencia; ¿o acaso no nos la ha jugado ningún diablo en la cena de Navidad de la empresa? De cualquier manera... ¡Feliz Navidad!