Las 4 Canciones Que Resumen El Genial Legado Que Nos Deja Gata Cattana

El destino quiso que ayer nos dejase, a sus 26 años, la rapera de noche, poeta de día y politóloga a ratos, Ana Isabel García. Más conocida como Gata Cattana, este cordobesa estaba considerada como la gran esperanza del rap femenino y feminista en español. Una más que digna sucesora de pioneras como la Mala Rodríguez, una evolución de un género que nunca deja de crecer.

Sus letras directas a la yugular del machismo ibérico nos enseñaron que el rap tenía porqué contentarse con ser asociado a los tópicos sexistas, sino que podría (y debía) convertirse en uno de los motores del cambio entre los más jóvenes. En las varias entrevistas que realizó, siempre dejó claro que la ‘cosificación’ de las mujeres en el panorama musical sería el enemigo a derrotar en su carrera musical.

Another one by @beatriztafaner Make up @xabi_makeup Stylist @mariomarquina

Uma publicação compartilhada por Ana Sforza (@gata_cattana) em

Estas son las cuatro canciones que sintetizan el corto aunque intenso legado de Gata Cattana:

Lisístrata

“Déjame ser otra cosa que no sea un cuerpo. Deja de follarme con los ojos ya de paso cuando paso por la calle sola en todo momento”, dispara Cattana en su hit más combativo. Si algo deja claro esta canción, cargada de referencias al peso de la religión y del machismo de la Iglesia Católica, es que a pesar de lo que predicaron los curas durante siglos: “Las mujeres no somos ni malévolas, ni malignas, no engendramos el demonio y tampoco somos santas porque nos santificamos cuando llegamos a ser madres. Las mujeres somos mujeres”.


Cuatro Monedas

La crudeza de las rimas en Cuatro Monedas te revolverán el estómago. La mezquindad del dinero, la división entre las personas, la marginalidad y la promesa de salir de una vida castigada por la desigualdad. Todo ello en un temazo cargado de mensaje y de denuncia social. Un ejemplo perfecto de como una chica de barrio cualquiera puede plantar cara a toda una sociedad con sus rimas.


Gotham

El inconformismo y la ambición en forma de canción. “No quiero que me digan lo que quiero escuchar, escribo lo que quiero escuchar, dame tregua que ya estoy cansá' de luchar”, decía consciente de que solo ella podría llevar al rap lo que los demás no se atrevían a decir. Sabía que su mensaje debería calar hondo y trascender aunque, la verdad, pocos quisieron reflexionar. Quizá necesitó unos años más o más visibilidad, pero lo que nunca le faltó fue talento. Eso le venía de serie, le sobraba.

La prueba

“Callan las columnas del cielo, cuando llegue mi hora final búscame debajo del suelo”, cantó la cordobesa en el tema que mejor representa su idiosincrasia ya que Gata Cattana tenía un lema: “prefiero la soga a sonar como suenan ahí fuera los grupos de ahora”. Si algo dejó claro en su corta y prometedora carrera es que ella había venido al mundo para hacer las cosas a su manera.

Crédito de la imagen: http://tastethefloor.es/