Las 15 Películas Imprescindibles Del 2016 Que Han Sido Maravillosas Obras De Arte

Otro año que se va y otra vez se te ha quedado pendiente ver todos los peliculones que se han anunciado este año. Si ya te cuesta tachar esas míticas del listado, esas que tus amigos hipsters llevan tiempo recomendándote, ir sumando otras nuevas solo engrosa el montón. Para que te despegues un poquito de Netflix. He aquí una mezcla de películas imprescindibles de cine indie, comercial, americano y europeo que te hará recuperar la fe en el Séptimo Arte.

Divines (Houda Benyamina)

Fuerza, violencia,  amistad, drama. Dounia y Maimuna son dos jóvenes cuyo único objetivo es seguir los pasos de una narcotraficante para poder hacerse ricas. Una de esas películas que tiene todos los componentes para dejarte jodido después de verla y aún así, después de verla, pensar que has estado delante de una maravillosa historia. Es dura, es terrible, es real, es esa parte de París donde no hay belleza sino oscuridad y turbiedad. Dos chicas que experimentarán con los límites de la moralidad para descubrir que es esa misma moral la que puede acabar jodiéndolo todo.


La llegada (Denis Villeneuve)

El director de Enemy, Prisioneros y Sicario no es un tío cualquiera, más bien un genio en la forja de atmósferas evocadoras. Así se presenta esta trama de ciencia ficción con ovnis, misterio, pelos de punta, Amy Adams y Jeremy Renner. No hace falta mucho más.


Que Dios nos perdone (Rodrigo Sorogoyen)

Un ejemplo de buen cine español, sin caer en tópicos, con dos actores soberbios y una trama policíaca muy oscura en medio del Madrid del 11-M. Tanto como los 125 minutos de tensión, tristeza, esperanza y realidad que te dejan pegado a la pantalla.


Captain Fantastic (Matt Ross)

Fenomenal, delicada y mágica película sobre la posibilidad de vivir alejado del sistema. Viggo Mortensen educa a sus hijos en plena naturaleza, ejerciendo de profesor y enseñando grandes valores basados en la ausencia de escrúpulos hacia la vida.


Dr. Strange (Scott Derrickson)

Sorpresón de Marvel que ya se ha convertido en una de las más grandes de la franquicia. La vida del doctor Stephen Strange cambia radicalmente tras un accidente de coche que deja muy malheridas sus manos y se ve obligado a buscar una cura alternativa. Claves son el incombustible carisma de Benedict Cumberbatch y los efectos especiales que, en exceso, esta vez no provocan el vómito. Espectacular.


American Honey (Andrea Arnold)

Las películas que contienen desfase suelen etiquetarse injustamente. Algunas, como American Honey, poseen la profundidad y elegancia de una road movie con chicha, alcohol, bella estética y la persecución del carpe diem.


La fiesta de las salchichas (Conrad Vernon, Greg Tiernan)

De cuando un adulto puede ir a ver una película de animación y no sentirse como si fuera un niño. Esta obra maestra llena de sarcasmo y verdad, es una crítica feroz a la religión y la política. Se juzgan duramente el celibato, el conflicto árabe-israelí e incluso el sentido de la vida, a través de un supermercado en el que los alimentos representan a todos los actores de la sociedad. Un montaje muy canalla y sin un pelo de inocencia que representa una burla para el resto de películas de animación.


Swiss Army Man (Dan Kwan, Daniel Scheinert)

Una de las películas más bizarras de la historia, pero también de las más estimulantes. Entre los extraños movimientos reflejos de un cadáver, que Paul Dano tendrá el gusto de conocer, se esconde una metáfora sobre la soledad y la capacidad de superación. Inclasificable, seguro que nunca has visto algo así.


Hasta el último hombre (Mel Gibson)

Mel Gibson vuelve a la dirección y ello supone una ovación. Su película se centra en las hazañas de Desmond Doss, un combatiente de la Batalla de Okinawa, en la II Guerra Mundial, que recibió por primera ver la Medalla de Honor del Congreso siendo objetor de conciencia. Ética, planos demoledores y belleza sanguinolenta (así es Mel) para degustar con deleite.


Tarde para la ira (Raúl Arévalo)

Escalofriante y terrorífica, sin ser una película de terror. Un hombre recién salido de la cárcel debe reconsiderar sus planes iniciales cuando se encuentra a un nuevo tío en su familia, alguien que desencadenará una espiral de violencia, oscuridad y pestilencia. Raúl Arévalo se estrena como guionista, director y compositor de maravillosos carruseles de crudeza.


Cafe Society (Woody Allen)

Comedia del genio neoyorquino con una de las parejas mejor ensambladas de la gran pantalla: Jesse Eisenberg y Kristen Stewart. La película nos mete de lleno en el Hollywood dorado, con todo lo bueno y malo que ello supone. Y los chistes, como siempre, son brillantes.


Before the Flood (Fisher Stevens)

Magnífico documental sobre el cambio climático producido y narrado por Leonardo DiCaprio. Sus viajes alrededor del globo colocan a la humanidad en el ojo del huracán, donde se ha metido ella solita tras denostar con egoísmo su bello planeta. De obligatorio visionado en institutos con el fin de hallar la esperanza.


Deadpool (Tim Miller)

Otra sorpresa de Marvel y otro exitazo, aunque de corte más bien gamberro. Este superhéroe atípico dispara cartuchos soeces y demoledores, pero cargados de verdad. Su humor canalla sostiene la historia, así como la facilidad para reírse del subgénero cinematográfico que le acoge.


Sully (Clint Eastwood)

Clint Eastwood siempre apetece y más si Tom Hanks maneja la batuta. El famoso acto heroico de Chesley Sullenberg, que consiguió realizar un aterrizaje forzoso sin víctimas sobre el río Hudson, se apoya en Eastwood para embellecer la proeza. Pero, ¿fueron legales sus métodos?


¡Ave, César! (Joel Coen, Ethan Coen)

Una sátira sobre la industria de Hollywood y el comunismo, escrita y dirigida por dos genios del humor negro. Tiene un número musical soberbio, actores de lujo y esa gracia especial que solo los Coen pueden dar a su característico cine.