10 películas de terror gourmet que todo fan tiene que degustar

Estamos en un momento dulce para el cine de terror y prueba de ello es que el remake de It  de Andy Muschietti se ha convertido en la película de terror más taquillera de la historia al recaudar más de 500 millones de dólares en todo el mundo y superar a El Exorcista. Tras la explosión del terror asiático a finales de los noventa y el establecimiento de franquicias como SawParanormal Activity o Expediente Warren, este género se ha convertido en una inversión rentable que atrae gente joven al cine y que también funciona muy bien más allá de las salas.

De hecho, el boom del horror cinematográfico no parece una moda pasajera y, a día de hoy, es posible decir que durante los últimos veinte años hemos vivido, y seguimos viviendo, una de las épocas doradas del cine de terror. Sin embargo, es posible que entre tanta franquicia y blockbuster terrorífico haya ciertos títulos un poco menos mediáticos que se te hayan pasado.

Para ponerle remedio, aquí te dejamos una lista imprescindible de películas recientes para degustar un poco de cine de terror gourmet y convertirte en un fan de ojo experto.


1. Frágiles (Jaume Balagueró y Paco Plaza, 2005)

No vamos a ir más allá de 2005, pero había que retroceder hasta aquí para llegar a Frágiles, la joyita que tallaron los jefes del cine de terror español antes de hacerse archiconocidos con REC (2007). Un hospital fantasmagórico lleno de niños con huesos fracturados inexplicablemente y una criatura, la 'niña mecánica', que da tanto miedo como los Toshios y las Sadakos del cine de terror asiático.

Premisa y atmósfera se dan de la mano en esta película que tiene todos los 'condimentos' para acojonar. Aunque Calixta Flockhart lo haga muy mal, la 'niña mecánica' no se te olvida.


2. Martyrs (Pascal Laugier, 2008)

Nuestros vecinos franceses han provocado una nueva 'nouvelle vague', esta vez de cine de terror, y Martyrs (Mártires) fue uno de los primeros títulos que gozó de impacto mediático gracias a su triunfo en el Festival de Sitges. La película está construida en tres partes más diferenciadas de lo habitual, tres vueltas de tuerca que te obligan a reubicarte en la historia cada vez con mayor intensidad.

Martyrs es un terror de trasfondo metafísico que te revuelve las entrañas y que, tras el vendaval de martirio, te deja anonadado ante la revelación del por qué de ese horror. No apto para estómagos y almas sensibles.


3. La cabaña en el bosque (Drew Goddard, 2012)

Comienza escupiéndote en la cara todos los topicazos del cine de terror. Una cabaña en el bosque —sorpresón, ¿eh?—, un grupo de amigos guapetes y confiados que se van de fin de semana, etc. Sin embargo, casi al mismo tiempo en que abres la boca para quejarte, te das cuenta de que algo es diferente. Esta película hace metaficción del género de terror, y para ello lo disecciona y destripa, llevándolo al siguiente nivel a través de una espiral ascendente de 'locura WTF' que vas a tener que ver para creer. Y tú pensándote que te sabías la historia.


4. Mamá (Andy Muschietti, 2013)

Producción hispano-canadiense que se inscribe en el subgénero de terror sobrenatural con criatura chunga incluida. Jamie Lannister y Jessica Chastain adoptan a sus dos sobrinas, unas niñas un poco salvajes que se han criado en el bosque, pero pronto se dan cuenta de que se han apropiado de unas 'hijas' que ya tienen otra 'madre'.

Muy bien hecha y brillantemente dirigida por el Andy Muschietti pre-It, la película le da una vuelta de tuerca a la figura de la madre devota y protectora, que aquí se convierte en un ser abominable. Ese ruidito tan cucarachesco no se te va ir de la cabeza en horas.


5. It follows (David Robert Mitchell, 2014)

Traducida al español como Te sigue o Está detrás de ti, esta perla salida de las profundidades de Sitges no te asusta de repente, sino que te acongoja poco a poco abriendo y sosteniendo el plano, mostrándote el fondo, allá donde se esconde 'lo que te sigue'. Además de romper con las 'reglas básicas del susto', la premisa de It follows, que no voy a spoilear, es una metáfora brillante de un peligro en la sombra que nos acecha a todos.

Los personajes transitan de forma contenida la historia mientras se desplazan por unos suburbios desangelados envueltos en una estética y fotografía muy ochenteras. Puro terror indie.


6. The Babadook (Jennifer Kent, 2014)

Rex Features

La directora de esta película australiana ha jurado y perjurado que por mucho que se lo pidan, jamás hará un secuela. The Babadook es única, la proyección de la culpa y la depresión, una metáfora de cómo los miedos y la no aceptación de los mismos te pueden llegar a devorar vivo, desde dentro hacia fuera. El papel de los dos actores y la efectiva sencillez con la que está rodada son una apuesta ganadora. Terror psicológico con un toquecillo de ente sobrenatural. Pone los pelos de punta, en serio.


7. La visita (M. Night Shyamalan, 2015)

Todas las virtudes que le dieron un nombre a Shyamalan gracias a El Sexto Sentido (1999) están en La Visita, un título que ha pasado injustamente desapercibido. El terror de autor se destila gota a gota en una película que es la definición del 'mal rollo', condensado en dos ancianos de apariencia afable y sonrisa vacía a los que tienes que perdonarles sus rarezas porque claro, son ancianos.

La película tiene una atmósfera luminosa que aumenta la sensación de incomodidad y de 'algo-no-cuadra' a medida que la trama sufre un crescendo agónico que culmina al más puro estilo Shyamalan. Una de sus mejores películas.


8.  La bruja (Robert Eggers, 2015)

Un ejercicio formal apabullante de tintes pictóricos, la naturaleza de la Nueva Inglaterra de 1630 y una historia a medio camino entre la leyenda gótica y el realismo puritano. En la América recién conquistada por los pioneros EL MAL se instala dentro de una familia aislada en el campo. La película avanza y te invade un terror que fluye desde dentro de los personajes, que emana de sus propios miedos. El ritmo, tenso y asfixiante, se instala en tu psique a medida que comprendes la tragedia que habita más allá de lo sobrenatural.

Una crítica a la sociedad puritana, castradora y machista de la época. Una densidad preciosista. Una obra de arte del cine de terror.


9. Crudo (Julia Ducournau, 2016)

Es una de esas historias particulares y que, además, está contada de una forma poco corriente. Crudo hay que verla obligatoriamente, porque es sucia y te tira los hechos a la cara, porque es una historia terrorífica narrada como un drama adolescente. Una película súper potente a nivel visual que te hace comerte el horror 'en crudo' —broma fácil y necesaria— mientras, bajo su premisa de cine de terror, te habla del despertar sexual turbulento de una chica solitaria. Otra vez la nueva 'nouvelle vague' francesa versión sangre y vísceras.


10. Déjame salir (Jodan Peele, 2017)

Una de las películas revelación de la temporada es otra abanderada del 'mal rollo' en la que también aparecen ancianos por doquier. Se fundamenta en el miedo que nos inspira la perfección absoluta, tan irreal y vacía de humanidad que nos dispara las alarmas de que algo no va bien. Déjame salir es una película donde lo raruno del asunto te tiene acojonado y pegado al asiento mientras te habla de algo tan serio como el racismo. ¿Y esa sensación de cuando empiezas a entender y descubres lo que se esconde detrás? Pura magia.