10 canciones que fulminan el estrés de un plumazo (según la ciencia)

Nietzsche dijo en una ocasión que la vida sería un error si no existiera la música. Porque acompaña y multiplica de forma exponencial cualquier sentimiento. Hay canciones que animan, otras que ayudan a hundirse todavía más; elevan el espíritu, conducen a estados de ensoñación. Sus letras plasman realidades de forma melódica, armónica. Toda composición desencadena en aquel que la escucha un torrente de sensaciones. Los resortes del cerebro se activan en un sentido u otro, provocando un huracán químico. Y numerosos estudios se han ocupado de analizar toda su potencialidad, y han entrado más al detalle estableciendo playlist para cualquier episodio vital. Como esta: científicos del Mindlab International han elaborado un listado con las 10 canciones que mejor pelean contra el estrés. ¿La ansiedad no te deja dormir? Tranquilo, la música tiene la solución:


Weightless, de Marconi Union

Es la canción más relajante que jamás haya existido, según los firmantes del estudio. No en vano, fue capaz de reducir hasta un 65% los niveles de estrés de los participantes del estudio del Mindlab Internacional. El trío británico regaló al mundo, en 2011, el track más adecuado para rebajar la ansiedad de la historia.


Electra, de Airstream

Su ritmo calmado y su suave melodía reduce la producción de cortisol, una de las hormonas responsables del estrés. Puro chill out, dispuesto a relajarte.


Mellomaniac, de DJ Shah

Es un mix de sonidos y composiciones relajantes, firmado por el DJ y compositor de música electrónica alemán Roger Shah. Su suave arrullo transporta inmediatamente al balcón más increíble desde el que disfrutar de la paz de espíritu.


Watermark, de Enya

La cantante irlandesa lanzó esta composición en 1998, y desde entonces ayuda a liberar las mentes de las pesadas cadenas de la ansiedad. El suave sonido del piano acompaña la melodía mientras tú solo debes preocuparte de dejarte llevar por sus notas.


Strawberry Swing, de Coldplay

Una melodía pegadiza y suave, acompasada por la voz de Chris Martin, y marcada por la influencia tribalStrawberry Swing se sitúa en la quinta posición del ranking, siendo la primera con letra, pero dispuesta también a mecer las mentes atormentadas.


Please don't go, de Barcelona

Esta banda de Seattle empezó a sonar muy fuerte desde sus inicios, allá por 2005. Influenciada por U2 o Coldplay, su música siempre cuenta con ligeros toques de rock y con un piano, creando canciones armoniosas y relajantes. Como muestra, Plase don't go, que se queda en la sexta posición del ranking.


Pure Shores, de All Saints

Quizá te suene de la película La Playa. Esta canción electrónica con toques de música ambiental habla de la búsqueda de un lugar donde relajarse, precisamente lo que consigue cuando la escuchas. Suena desde 1999 y ha recibido multitud de premios y reconocimientos. Como este, el de estar en el séptimo lugar del listado de canciones relajantes.


Someone Like You, de Adele

Su voz no podía faltar en este ranking. Va creciendo poco a poco, casi sin molestar, y estalla cuando la garganta de Adele despliega todo su potencial. Algunos la tildan de triste, de depresiva, pero los científicos del Mindlab Internacional ven en esta composición un ritmo perfecto para mitigar los efectos del estrés.


Canzonetta Sull'aria... Che soave zeffiretto, de Mozart

El más ilustre y eterno de todos los compositores de la lista. Mozart compuso este breve dueto para el tercer acto de Las bodas de Fígaro, una de sus óperas más sobresalientes. Sus tonos transportan directamente al siglo XVIII, a cualquier salón vestido con tapices y oropeles. Un espacio para el recogimiento, para la relajación y la evasión de la mente.


We Can Fly, de Rue du Soleil

Forma parte del disco Essential Feelings, aportando pistas de sus pretensiones desde su título. Una canción sin letra, sin voz; una combinación de recursos electrónicos e instrumentos étnicos que, combinados, prometen hacer volar sobre la selva a aquel que los disfruta.

Solo un último consejo: no escuches las diez composiciones seguidas a no ser que quieras, inmediatamente, meterte en la cama a disfrutar del más reparador de los sueños.