Venecia se ha salvado oficialmente de hundirse con el cambio climático

En 2020 no todo son malas noticias. Gracias a el sistema de compuertas MOSE, parece que ya no repetiremos lo de: "ve a Venecia antes de que se hunda"

El año pasado, una de las noticias más impactantes fue las inundaciones de Venecia. Todas las calles llenas de agua, los protocolos para salvar el arte activados, y todo el mundo en alerta roja. Un 80% de la ciudad estaba invadida por el agua, y los daños se calcularon por encima de los 1.000 millones de euros. Era la peor inundación desde el siglo XIX. Parecía que cada vez se acercaba más ese temido momento que todxs hemos escuchado alguna vez: Venecia, el paraíso turístico y la meca de los viajes en pareja, está condenada a hundirse.

Eso sucedió hace un año, por lo que, previsiblemente, este fenómeno anual volvía a amenazar la ciudad. Era, en teoría, este sábado cuando el agua tenía que subir 135 centímetros, lo que significa que las principales plazas y calles de la ciudad quedarían cubierta. Y sí, en teoría, porque la ciudad tenía un as en la manga: el MOSE, un sistema de 78 compuertas de acero que tenía como objeto evitar que la laguna sobre la está construida Venecia se inundase con la llega del acqua alta. Era la primera vez que lo probaban pero los resultados fueron muy exitosos: logró parar la inundación que se venía

La altura se mantuvo en unos estables 70 cms, por debajo de los 90 que ya se consideran “de riesgo” y de los 135 previstos, que habrían supuesto una catástrofe económica para una ciudad muy castigada por el covid, cuyo principal sustento económico es el turismo, como informa el ABC. Lo de este fin de semana solo fue una prueba piloto, y hasta 2021 no estará acabado, pero ha devuelto la esperanza a una ciudad que, año tras año, veía como su ciudad se inundaba y se acercaba más hacia esa muerte anunciada.

Para crear el MOSE han hecho falta 40 años de estudios y de proyectos. Los primeros aparecieron en la década de los 80, aunque el proyecto actual se presentó hace 20 años. Por supuesto, una obra de ingeniería así de grande supuso una gran inversión de tiempo y dinero. No obstante, como denuncia el patriarca de Venecia, Francesco Moraglia, “es un día de esperanza, con algunas reflexiones también sobre el hecho de que este resultado podría haberse obtenido en un tiempo mucho más corto”, denunciando los escándalos de corrupción que han atrasado el proyecto: “hace seis años, no obstante, el Gobierno Italiano intervino el MOSE ante unas acusaciones de corrupción (comisiones ilegales, fraude y gestión desleal) que aún se están investigando, pero que explicaban por qué un proyecto estratégico llevaba años de retraso”, explica Xataka.

Esta prueba piloto es esperanzadora, pero el MOSE todavía no está en activo. “Recordemos, por favor, que esto es un primer paso. Mañana de nuevo habrá acqua alta y el MOSE no estará operativo. Por eso insisto en este hilo en que queda todavía un largo camino, aunque el día de hoy sea histórico y emocionante”, advierte el twitero y divulgador de arte @elbarroquista. Aun así, se muestra positivo, como el alcalde de la ciudad, que ha celebrado que aunque le insultaron por defender el proyecto, ha quedado claro que era necesario para evitar la sentencia de muerte de Venecia.

Ahora se centran en acabarlo, pero, eso sí, en 2021, cuando ya esté operativo, habrá que ver su impacto medioambiental, a pesar de que, en teoría, ya ha estado planteado de tal forma que proteja la biodiversidad de la laguna. Como añade el divulgador, “también se tendrá que hablar del impacto medioambiental del turismo, una de las grandes quejas de los vecinos y locales, que aseguran que basar su economía en este sector está propiciando el hundimiento de la isla y agotando sus escasos recursos. Aun así, hoy es un día de celebración y esperanza, porque parece que han acabado con la principal amenaza de Venecia, así que no volveremos a repetir ese “ve rápido a Venecia, antes de que se hunda”.