Un vegano te cuenta lo que se esconde detrás de la leche cruda

La Generalitat de Catalunya aprobó el pasado martes el decreto que permite la venta de leche cruda 28 años después

La polémica está servida. 28 años después de que España prohibiese la venta de leche cruda por razones sanitarias, los catalanes podrán volver a hacerlo gracias al nuevo decreto aprobado por la Generalitat de Catalunya. No obstante, tanto la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) como grandes voces de la nutrición en nuestro país, caso del autor del famoso blog Gominolas de Petróleo, han alertado públicamente del peligro que conlleva el consumo de la leche cruda. La pregunta, por tanto, es clara: ¿por qué se está promoviendo entonces?

La desesperación de la industria láctea

Para disipar esta y otras dudas hablamos con Francisco Vásquez, presidente de la asociación proveganismo AnimaNaturalis Internacional. En su opinión, dice desde el otro lado del teléfono, "llevamos muchos años de crisis del sector lácteo en España y medidas como esta solo buscan darle una salida alternativa a todos esos miles de litros de leche que ya no se consumen". Una teoría nada descabellada si tenemos en cuenta las intenciones que recoge el polémico decreto: "fortalecer el sector lácteo catalán".

Según cuenta Vásquez, "la industria láctea disminuye cada día su cuota de mercado frente a las leches de origen vegetal", por lo que se habría visto forzada a esta estrategia desesperada de vender la leche cruda como la panacea alimenticia: "Por mucho que quieran venderla como una innovación llena de virtudes, la leche sin pasteurizar es un riesgo para la salud. El hecho de que la promocionen a pesar de las alertas de las instituciones científicas indica que no están leyendo las señales de cambio".

De hecho, y según ha informado la OCU, la leche cruda obliga al consumidor a hervirla antes de tomarla, y "una vez se realiza el hervido, las propiedades nutricionales se deterioran en mayor medida que en el caso de la leche pasteurizada". O sea que sí, que la milagrosa leche cruda es puro marketing. Ninguno de los beneficios que venden y, sin embargo, muchos riesgos. La propia OCU advierte: "la leche cruda, sin tratamiento técnico, puede contener bacterías patógenas y ocasionar problemas graves".

No solo la leche cruda

El presidente de AnimaNaturalis va un pasito más allá en su lucha contra los productos lácteos. "Durante muchas décadas nos han vendido la leche como producto saludable. Pero ahora la información científica está al alcance de nuestra mano gracias a la tecnología y la patraña no puede sostenerse por mucho más tiempo. Abundan los estudios que relacionan el consumo de lácteos con el cáncer, la osteoporosis y las enfermedades coronarias", explica convencido.

Además, añade, "la leche solo resulta fundamental cuando somos bebés, pero luego debería pasar a la historia. Sin embargo, no solo seguimos tomándola cuando ya no somos lactantes, sino que además robamos la de otra especie que no tiene las mismas necesidades nutricionales que nosotros. Destetamos a los terneros para bebernos la leche destinada a ellos. Es una aberración, y por alguna razón perversa, nos han convencido de que es natural".

Cada vez más personas se están dando cuenta y por eso, dice Vásquez, la industria láctea inventa estos cuentos de la leche cruda supernutritiva y supersabrosa. "Ahora la industria debe apuntar al sabor para sobrevivir, pero no creo que ese camino tenga mucho recorrido. Las alternativas vegetales son variadas: la hay de soja, de arroz, de almendra, de avena o de camut. Las hay de sabores suaves o intensos. Las hay de sabores dulces o más grasos...", apunta el portavoz.

Ayudas a la producción

El consumo de leches vegetales aumenta sin parar. Vásquez lo achaca al crecimiento del veganismo, pero también al hecho, dice, de que los profesionales de la salud las recomienden cada vez más. Sin embargo, denuncia, "más de la mitad de las ayudas de las PAC (Política Agraria Común) de la Unión Europea están destinadas a la producción de alimentos animales, mientras ni siquiera una quinta parte es destinada a alimentos como los cereales o las legumbres, mucho menos a las leches vegetales".

"Es decir, la industria láctea está siendo apoyada por el dinero público a pesar de tener un papel cada vez menos relevante en las dietas, lo que tiene como resultado una sobreproducción que o se exporta o se intenta vender con cualquier etiqueta nueva para darle un lavado de cara: leche cruda, leche con omega-3, leche con vitaminada...", cuenta el presidente de AnimaNaturalis. Y de ahí a las presiones políticas del lobby lácteo para la aprobación de decretos tan polémicos como el de la leche cruda.

Common Agricultural Policy

Algo que Vásquez considera un paso atrás. "Los animales sienten y sus vidas tienen sentido para ellos. Es injusto hacinarlos sin luz para bebernos la leche de sus crías. Luchar por los animales que están viviendo y muriendo en estas condiciones es lo que nos hace humanos. Tenemos un largo historial de anteponer nuestros intereses a las minorías, a las mujeres, al planeta y a los animales, como en este tema de la leche cruda, pero a pesar de todo creo que avanzamos hacia un mundo más justo".