Un tour de consumo ético me ha hecho darme cuenta de que no sabemos comprar

Disminuir el cambio climático y ayudar a la economía local y sostenible solo depende de ti

Estoy rodeada de botellas de aceite, vinagre y barriles con distintos tipos de licores. Mientras miro a mi alrededor, un hombre entra en la tienda. Lleva un botella de plástico en la mano. “Hola buenas, vengo a rellenar mi botella de aceite”, dice. La cara de Carles, el propietario, se entristece. En Vom Fass, una tienda del barrio barcelonés de Gràcia, envasan al momento la cantidad de producto que desees, siempre y cuando traigas un envase de vidrio. “Lo siento muchísimo, pero no trabajamos con plástico. Si quiere le puedo recomendar un envase de nuestra propia gama”, le contesta Carles. Esta no es la primera vez que este empresario pierde un cliente por su deseo de fomentar un comercio sostenible.

Maria Boixareu

La tienda de Carles es una de las paradas que me encuentro durante el tour ético por ocho comercios que realizo en uno de los barrios más populares de Barcelona y que está organizado por la iniciativa FL0R. Esta tiene la intención de dar a conocer los distintos tipos de productos de Comercio Justo y establecimientos disponibles en nuestro entorno. Su nombre proviene de las iniciales de ‘Fair trade’, ‘Local’, ‘0 waste’ and ‘Responsible’ (comercio justo, local, cero desperdicios y responsable), todos los principios que Ivana Florencia, su fundadora, pretende seguir.  

Con paseos, talleres y charlas, los tours FLOR dan visibilidad tanto al impacto negativo de nuestro consumo como a las alternativas interesantes, simples y sabrosas que tenemos a nuestro alrededor. En él tienes la oportunidad de conocer a emprendedores sociales que paso a paso están cambiando el mundo. Ivana considera que es muy importante que nos demos cuenta de que “es hora de decidir en qué vale la pena gastar nuestro tiempo y recursos y qué tipo de comercios queremos fomentar”

El poder del consumidor

A lo largo del tour, me voy dando cuenta de la autoridad que tengo como consumidora y lo importante que son mis actos en el mercado. Hasta ahora, aunque no seamos conscientes de ello, nuestro consumo irresponsable ha llevado a algunos de los peores problemas globales. Entre ellos el calentamiento global, el agotamiento de los recursos naturales, la creación de desigualdades sociales e, incluso, la explotación laboral. 

De eso mismo hablo con François, fundador del SlowMov café donde realizamos la primera parada del tour. En esta acogedora cafetería siguen una filosofía de privilegiar la calidad frente a la cantidad, el trabajo bien hecho frente a la rapidez y la reflexión frente al consumo irracional. François cree que antes de comprar un producto, todos deberíamos hacernos la pregunta de: "¿qué tipo de comercio quiero favorecer?". Al fin y al cabo, cada vez que compras un producto haces una aportación al éxito de la compañía que lo ha producido. Es decir, el impacto que produces no es el mismo comprando en una multinacional o a un pequeño emprendedor. Por eso, las consecuencias del consumo global dependen 100% de nosotros.

Maria Boixareu

De ahí viene que Ivana insista en recordarme constantemente el poder que tengo como consumidora. “Si exiges que las empresas actúen dentro de parámetros socialmente aceptables y ecológicamente sostenibles, ellas no tendrán más remedio que hacerlo” afirma. Tenemos que hacer el cambio de consumidores negligentes a responsables, lo que significa que en vez de fijarte sólo en el precio y la calidad del producto, deberías introducir un nuevo parámetro que es el impacto ambiental y social del producto. 

Pasito a pasito 

Que no, que no hace falta ni que te hagas un gurú del medio ambiente ni que cambies de forma radical para ayudar a disminuir el calentamiento global. Borrar tu huella de la Tierra puede ser un proceso “lento”, haciendo en cada momento lo que tengas la posibilidad de hacer. Como me dice Ivana en los tiempos libres entre tienda y tienda: “solo hace falta que cambies un aspecto en tu vida y así con el paso del tiempo te iras transformando”. Estamos en un momento donde nuestro consumo diario como sociedad es tan perjudicial que cualquier cambio tiene un impacto positivo.

Empieza por cambiar cosas fáciles y rápidas. Cualquier pequeño paso que te propongas será un paso adelante. No hace falta que vayas en busca de todas las tiendas ecofriendly, pero sí puedes hacer la compra con una bolsa de tela en vez de utilizar cinco bolsas de plástico. “Es fundamental que no compres productos de plástico de usar y tirar” me recuerda Merche, fundadora de la tienda El Safreig donde venden productos locales de limpieza y cosmética a granel.

Maria Boixareu

En su establecimiento encuentro cepillos de dientes de madera, esponjas de loofa, maquillaje sin perfumes, pero lo que más me llama la atención son las copas menstruales y compresas de tela. Merche habla de los altos índices de contaminación de las compresas o tampones de plástico, productos que, según la OCU, una sola mujer utiliza 15.000 veces en su vida. Estos artículos se usan, se tiran y no desaparecerán hasta dentro de 400 años. “¡Es fácil! Solo con pasarnos a la copa menstrual, que puede durar hasta diez años y está hecha de silicona biodegradable, ya estamos reduciendo nuestros niveles de contaminación” asegura Ivana.

“No es más caro” 

Una de los prejuicios que el tour FLOR ha desmentido para mí es que el consumo responsable es más caro. Gracias a la explicación de las dependientas de Granel Gracia entiendo que no tenemos en cuenta el ahorro monetario que supone ser un consumidor responsable. “Consumir de forma responsable significa decir adiós a tus compras descontroladas. A la larga, con esta nueva manera de pensar, te ahorras dinero ya que empiezas a entender qué es lo que realmente necesitas”, me cuentan. En otras palabras, reduces tu consumo de productos innecesarios y cuentas con más dinero para gastarlo en cosas que verdaderamente te entusiasman. 

Tienda a Granel de Gracia, Barcelona.  | Maria Boixareu

Ivana cree firmemente que todos tenemos la posibilidad de hacer cambios en nuestro consumo indiferentemente de nuestro estatus económico, nuestro entorno o nuestros hobbies. "Conozco a personas que llevan un consumo ético con diferentes niveles de sueldos", dice. En el 95% de los casos que conoce, el precio no es el problema real sino la falta de conocimiento de cómo consumir correctamente. Además, en FLOR cuentan con talleres tanto gratuitos, como financiados por centros cívicos, ya que no quieren que nadie se pierda esta oportunidad. Siempre responden y asesoran gratuitamente a cualquier persona que busca consejos de cómo cambiar sus hábitos. 

Se acabaron las excusas 

Al salir del tour, me voy al bar de enfrente de mi casa a tomar algo con mi amigo Paco Abel. Mientras le explico mi experiencia no para de ponerle pegas a todo lo que acabo de ver durante el tour. Es entonces cuando me doy cuenta de un fenómeno que había leído hace poco en el diario El Mundo y que llaman 'el mantra del prefiero no saberlo'. Y es que, aunque él no quiera reconocerlo, anestesia su conciencia con el desconocimiento. Pero no solo él, en general, todos preferimos ignorar lo que está pasando en el mundo antes que cambiarlo. Cuando nos hablan de consumir de forma más ética, a la mayoría se nos empieza a llenar la cabeza con excusas. 

Si tu excusa para no llevar un consumo responsable es que no tienes suficiente información, en las webs municipales de las ciudades de España se ha publicado una guía electrónica dónde encontrar tiendas de comercio justo. Además, la web Rank a Brand dispone de un listado de tiendas para facilitar la búsqueda de los mejores comercios éticos. Sobre todo, es muy importante que, como me aconsejaron en la tienda Sunsais donde venden moda sostenible, sepas decidir: “cuando sepas que una empresa comete fraude o algún tipo de abuso, debes plantearte no seguir comprándole como castigo para que cambie o para que se beneficie la competencia que sí hace las cosas bien”. 

Maria Boixareu

Tras conocer a ocho emprendedores del mundo del comercio ético, he descubierto que si buscas encuentras. No tener información no es una excusa. Hoy en día con internet, saber cómo consumir de manera responsable es cada vez es más fácil. Además, los artículos que ofrecen las tiendas ecológicas son muy similares e incluso mejores a los que estamos acostumbrados a consumir. Las magdalenas de chocolate y crema de cacahuete de La Besneta, la última de las paradas de mi paseo por el comercio responsable, me dejaron este punto muy claro.

Maria Boixareu

Todo puede empezar con tu ejemplo 

Quédate con que lo que no cuides hoy, mañana tendrás que cuidarlo diez veces más. El mundo ha cambiado y empeorado, no por razones complejas, sino por la vagancia de algunos de dejarlo todo para el último día. En este tour he descubierto que, en vez de esperar a que los demás a mi alrededor sean los primeros en actuar, lo mejor es dar ejemplo e inspirarlos con mi nueva forma de consumir.