Tampones y compresas gratis para las escocesas que no se las puedan permitir

El gobierno escocés invertirá más 568.000 euros para extender la ayuda a 18.800 mujeres

Año 2016. Película Yo, Daniel Blacke. Una mujer entra en una tienda de alimentación, hace de tripas corazón, roba una caja de tampones que no puede permitirse pagar y la pillan. Una escena lamentable que, sin embargo, ha inspirado una medida excepcional en el mundo real: Escocia se ha convertido en el primer país del mundo en ofrecer tampones y compresas gratuitas a todas las mujeres con bajos ingresos con el objetivo de combatir así la llamada period poverty. Así lo ha difundido la BBC dándole la importancia que merece este gesto que pese a haber sido aprobado el verano pasado y haber llevado a cabo algunos programas piloto, no había podido ser aplicado al conjunto de Escocia. 

En concreto, el gobierno escocés colaborará con la organización benéfica FareShare para llevar esta medida a lo largo y ancho de todo el país. "Es inaceptable que cualquier persona en Escocia no pueda acceder a productos sanitarios y me complace que podamos trabajar con FareShare para que los productos estén disponibles de forma más amplia a través de los servicios prestados por sus socios", ha explicado el medio británico la secretaria de Igualdad escocesa, Angela Constance.

La iniciativa, muy celebrada por la comunidad antipobreza, se lanzó el pasado verano a modo de prueba y suministró tampones y compresas a más de 1.000 mujeres. Ahora, el gobierno escocés invertirá alrededor de 568.000 euros para extender la ayuda a otras 18.800 mujeres en situación de riesgo económico, incluidas niñas y jóvenes de "escuelas, institutos y universidades". El objetivo está claro: que escenas como la que tiene lugar en Yo, Daniel  Blake no tengan que repetirse nunca más. Es una cuestión de higiene, pero sobre todo de dignidad.