Esta modelo envía 'nudes' para ayudar a apagar los incendios de Australia

En su perfil de Twitter The Naked Philanthropist, Kaylen Ward anuncia que con sus fotos desnuda ya ha recaudado un millón de dólares cuando su primer propósito era conseguir mil

The Naked Philanthropist (o 'la filántropa desnuda' en español) es el nombre del perfil de la modelo Kaylen Ward en Twitter, donde está a punto de superar los 400.000 seguidores. Pero, ¿quién es esta chica y por qué se está volviendo tan conocida? Kaylen Ward tiene 20 años, reside en Los Ángeles y ha encontrado una razón para vender sus nudes.

Hace menos de una semana esta modelo le dio una nueva perspectiva a su perfil de Only Fans explicando que mandaría un nude a cada persona que donara, al menos, diez dólares a cualquier ONG que ayudara a los incendios que están arrasando con Australia. Su principal objetivo era recaudar mil dólares pero después de cinco días ha conseguido más de un millón. Es más, el mismo día de la publicación de su tuit, había conseguido recaudar en tan solo unas horas unos cinco mil dólares. Toda esta celebración y estos anuncios sobre su objetivo los ha tenido que hacer a través de Twitter, ya que le han cerrado varias veces su cuenta de Instagram. Esta última plataforma, como ya sabemos, censura gran parte del contenido considerado erótico y su perfil ha sido varias veces denunciado.

Los comentarios de lxs seguidorxs de la joven son todos a modo de celebración: "¿Qué hace tu presidente? Las trabajadoras del sexo sí que están salvando el planeta", "algunos héroes no llevan capa y otras no llevan nada en absoluto"... Es tal el buen recibimiento que está teniendo la iniciativa de Ward que se ha planteado comenzar una propia organización para recaudar dinero para distintas causas junto a otras modelos que quisieran mostrar su cuerpo a cambio de donaciones. La modelo explica a The Guardian que, realmente, está ofreciendo algo por lo que las personas ya estaban pagando: "ya uso mi plataforma de Twitter para ganar dinero vendiendo fotos desnuda. Tengo una base de seguidores leales que me compra contenido y así es como pago mis facturas".

Las cifras no paran de aumentar: ingresos, ayudas, número de seguidores o mensajes. Y no todo es positivo. La fama, sobre todo a través de las redes sociales, atrae de forma natural a los haters y sus insultos, así como ese tipo de personas que buscan en el pasado de quien está alcanzando la fama para intentar hundir o humillar. A todo esto la joven (y el equipo que hay detrás que la ayuda a responder a los mensajes y a llevar las redes) se muestran optimistas: "He recaudado ya un millón de dólares para Australia gracias a que he expuesto mi cuerpo desnudo en Internet a millones de personas".

La exposición y la vulnerabilidad a la que se enfrenta es enorme pero la sensación de haber hecho algo bueno es lo que la impulsa a seguir adelante. Y además, si lo piensas fríamente, se trata de una mujer libre que hace con su cuerpo lo que quiere