Una marca pierde 10K seguidores en Instagram por su publicidad gay friendly

Por suerte, a día de hoy para la mayoría de nosotros es normal ver como personas del mismo sexo se abrazan y se besan. Y, entre los pocos que lo aborrecen, son una minoría los que se atreven a censurarlo en público porque saben que serán tachados de homófobos y serán excluidos. Pero en la red sigue siendo un terreno diferente. En ella, muchos dan rienda suelta a su odio para faltar el respeto a los demás, atacar lo diferente y hacerse sentir. Así lo ha demostrado la compañía holandesa de trajes para hombre, SuitSupply, cuya campaña publicitaria, en la que aparecen hombres dándose muestras de afecto, les ha supuesto un aluvión de críticas homófobas. De hecho, y según el diario holandés NRC Handelsblad, la empresa a perdido más de 10.000 seguidores en Instagram desde que se publicaron.

Es decir, que en pleno s.XXI y en un país tan supuestamente liberal como Holanda, más de 10.000 personas no ven del mismo modo los besos entre un hombre y una mujer que entre dos personas del mismo sexo. O, lo que es lo mismo, que son homófobas. Pero esto no ha conseguido cambiar la opinión de una marca que quiere dar visibilidad a todas las formas de amar. "La atracción entre personas es una parte importante en la publicidad para moda. Hace tiempo que teníamos pendiente una campaña mostrando la atracción entre hombres y es algo particularmente relevante para nuestra marca", dijo al mismo diario el fundador de la firma, Fokke De Jong.

A pesar de que la marca se muestra gay friendly en su Instagram, tienen muy claro que no pueden publicar las imágenes de la campaña en países donde los homosexuales son señalados y perseguidos, como Rusia y Emiratos Árabes. De Fong indicó al NRC Handelsblad que si se atrevían a hacerlo tendrían que cerrar sus tiendas inmediatamente. Una triste realidad que, junto a los seguidores que han perdido, demuestra que aún nos falta trabajar mucho para que no haya diferencia entre ser heterosexual, bisexual, homosexual o transexual. Porque, aunque pueda parecer una obviedad, parece que todavía hay demasiadas personas que olvidan que tod@s merecemos poder mostrarnos al mundo con total normalidad.