Ikea venderá alfombras fabricadas por refugiados sirios para darles empleo

La crisis de refugiados continúa sacudiendo vidas en todo el planeta. Desde 2011, con el estallido de la guerra civil siria y la posterior guerra del Estado sirio contra el Estado Islámico, más de 650.000 ciudadanos sirios se han visto obligados a huir de las bombas y la miseria hacia el país vecino del sur, Jordania, según datos de la ONU. Y, aunque el país jordano está comprometido a emitir hasta 200.000 permisos de trabajo a los desplazados por la guerra para permitirles trabajar legalmente, la grave situación requiere aún más ayuda. Y es ahí donde ha entrado en escena la multinacional sueca Ikea que venderá una línea de alfombras y textiles fabricados por refugiados sirios para proporcionales empleo.

La medida se pondrá en marcha en 2019 y creará trabajos para alrededor de 200 sirios asilados en Jordania, la mayoría de ellos mujeres, según el anuncio emitido por la multinacional sueca. Los productos que elaboren serán vendidos tanto localmente como en otros países del Medio Oriente que tengan acuerdos de libre comercio con Jordania. Un proyecto que Ikea llevará a cabo en colaboración con organizaciones humanitarias locales centradas en la mujer y sus problemas. Y es que, según ha contado a la CNN Jesper Brodin, gerente de distribución y suministro de la empresa, la situación en Siria es una "gran tragedia de nuestro tiempo".

Este no es, sin embargo, el primer movimiento solidario de Ikea hacia los refugiados bélicos. En 2015, el departamento humanitario de la compañía fabricó, en colaboración con ACNUR, un refugio para campamentos de desplazados que acabó ganando el premio Beazley Design of the Year 2017. Desde entonces, miles de réplicas de este modelo de refugio han sido enviadas a diferentes puntos del planeta para dar cobijo a los refugiados y protegerlos de las bajas temperaturas. Además, en 2016 la popular empresa de muebles y decoración donó más de 33 millones de dólares a la Agencia de la ONU para los refugiados.

El compromiso de Ikea con el drama de los refugiados es tal que ha decidido brindar asesoramiento legal gratuito a los empleados de la compañía afectados por la decisión del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de prohibir temporalmente el ingreso de refugiados de siete países de mayoría musulmana (incluidos los de Siria indefinidamente) al país norteamericano. "Apoyamos los derechos fundamentales de todas las personas y no aceptamos ninguna forma de discriminación", contestó la compañía a la polémica medida en un comunicado. Todo un ejemplo de cómo usar el poder y los recursos para proteger los derechos humanos.