El documental que muestra la desgarradora miseria alrededor de Disneyworld

La realidad de la autopista 192 que rodea los parques temáticos de Disneyworld, en Orlando (Florida, Estados Unidos), no tiene nada que ver con aquellos cuentos de Disney que casi siempre acababan bien. Se trata de un universo de precariedad protagonizado por familias que viven en moteles a los que no tienen más opción que llamar hogar y que ha sido retratado por el guionista y director, Sean Baker, en el documental The Florida Project. Con su estreno en España, ahora todos tendremos la oportunidad de ver un paisaje de contradicciones en el que conviven con extrañeza la miseria y la belleza, la fantasía y la cruda realidad.

A través de la lente de su cámara, Baker nos revelará que a a pocos metros del mundo mágico de Mickey Mouse se encuentran las humildes viviendas de mujeres sin recursos que luchan por criar solas a sus hijos. Un desgarrador panorama que tiene como protagonista a Halley, una joven madre soltera que fuma porros para soportar una desafortunada existencia que consiste en sobrevivir a base de trapichear con colonias junto a su hija Moone, de seis años.

De hecho, serán los ojos de la pequeña los que nos enseñarán cómo transcurre cada segundo de esta historia. Viéndola hacer travesuras con sus amigos, se nos recordará la importancia de que los niños crezcan con unos mínimos de bienestar y dignidad, se criticará a la brutalidad del sistema capitalista y se recordará lo valiosa que es la amistad para lidiar con las penurias y la incertidumbre que condena a los habitantes de la autopista 192.

La infancia libre, sin reglas que permite a Moone y a sus amigos escupir contra los parabrisas de los coches e insultar a quienes se les antoja, nos impregnarán de la pureza y alegría con la que uno da sus primeros pasos en el mundo. Una dualidad de sensaciones que dotarán de esperanza a este paraje precario pero que se verá interrumpida por la irremediable aparición de los servicios sociales. La forma de revelar a los espectadores que, mientras en el interior del parque temático hay niños que sueñan en un maravilloso mundo de fantasía, fuera hay otros como Moone que se arriesgan a perder su infancia por vivir la vida que les ha tocado vivir.