¿Es el cuero vegano una opción realmente ecológica?

La calidad y sobre todo la sostenibilidad del cuero vegano son las grandes preguntas a la hora de comprarlo

Puede que en alguna zapatería ya te hayas encontrado con unas botas de cuero vegano, o que alguna influencer haya posteado outfits con cinturones o cazadoras veganas. Ya sea por moda o concienciación, cada vez hay más marcas que empiezan a apostar por este material que se fabrica con alternativas sintéticas. Seguramente te estés preguntado si vale la pena pagar por algo sintético, si tendrá la misma calidad y si realmente es tan sostenible como creemos. Pues bien, no hay una respuesta única sobre el cuero vegano. 

El gran punto a favor del cuero sintético, claramente, es que no se mata a ningún animal para producirlo. Eso es indiscutible. ¿Pero con qué se hace? La piel vegana normalmente está fabricada a base de polímeros: poliuretano y pvc. Vamos que es el polipiel de toda la vida con el que conseguías comprar una chupa de cuero por 20 euros. Ahora bien, el último, el pvc ha ido sustituyendo el primero porque contamina menos Y aun así ojo, que Greenpeace califica e pvc como “el tipo de plástico más dañino” por la cantidad de partículas nocivas que tiene y porque, obviamente, no es biodegradable como la piel animal. 

Pero aún así, para poder comparar el impacto ambiental del cuero vegano en comparación con el animal hay que tener en cuenta más elementos. Primero que el impacto ambiental de la industria animal es una de las más contaminantes. La ganadería es responsable de un 14,5% de la emisión mundial de los gases invernadero. Además, que en el caso del cuero animal, en la mayoría de empresas, durante el proceso de su elaboración, se utiliza el curtido en cromo, uno de los elementos más tóxicos que existen. Tanto para las personas que trabajan como para el planeta. 

Un término a medio  son casos como Leather Working Group, que definen procesos naturales aprovechando las pieles de animales muertos en la industria ganadera. Por qué sí amigx, muchas veces el cuero de tus botas no viene de la vaca que te comiste. De hecho muchas veces en los mataderos desechan las pieles, mientras que empresas textiles se dedican a tener animales para extraer cuero y así asegurar su disponibilidad

Llegados a este punto es normal que tengas un dilema ético entre si decidirte por uno u otro, ya que no parece que ninguno sea el ideal. Uno de los grandes consejos que predica el zero waste es compra menos y reutiliza. Por eso, si no te decides, siempre puedes comprar prendas de cuero natural de segunda mano. No participas directamente en matar el animal y le das una segunda vida a la prenda. La otra opción es apostar por la artesanía y saber de empresas que hacen cuero de manera sostenible y ética: las cuales no abundan y puede que sean caras para tu bolsillo. 

Ahora bien, hay mundo más allá del pvc: como el Piñatex, un tejido sostenible hecho de fibras de hoja de piña (con un recubrimiento derivado de PU para mayor durabilidad) o bien el cuero a partir de filamento de hongos producidos por la start-up californiana Micoworks.

Después de haber leído todo esto, ¿con qué te quedas? ¿Piel vegana, piel animal? ¿Comprar de segunda mano? O directamente, dejar de vestir de piel,