Ni carne, ni tofu: ya está aquí la primera proteína hecha de aire

Científicos fineses investigan un alimento que espera poder competir con la soja y convertirse en la nueva fuente de nutrientes sin impacto ambiental

Si podemos sacar una conclusión de los estudios científicos de los últimos cinco años es esta: los humanos somos demasiados como para que nuestro consumo no tenga ningún efecto sobre el planeta. Lo hemos intentado con una reducción del uso de la carne, con un comportamiento más vegetariano y una alimentación más consciente. Pero esta semana, nos hemos enterado de que tomar leche de almendra también tiene efectos nocivos para el medio ambiente porque provoca la muerte de millones de abejas. La verdad es que no queremos ser catastrofistas ni dejar de creer en el poder individual para cambiar el mundo, pero estamos llegando a un punto de no retorno: ¿qué haremos para salvar el planeta de nuestra propia presencia?

La pregunta está ya adoptando un tono filosófico y un equipo de científicos fineses ha querido estar a la altura del reto: se acaban de inventar una proteína (llamada Solein) hecha de aire que pretende ser más competitiva que la soja en mensos de una década. La conclusión parece simple. Si no podemos comer nada, entonces nos alimentaremos de aire. Para llegar a esta sustancia, los investigadores de la empresa Solar Foods, con sede en las afueras de Helsinki, utilizan bacterias del suelo y las alimentan con hidrógeno separado del agua a través de un procedimiento eléctrico, según explica un periodista de la BBC que ha visitado su laboratorio.

Su aspecto es el de una harina que, a priori, no sabe a nada, pero podrá ser un aditivo para cualquier tipo de comida o como ingrediente para helados, galletas, fideos, pasta, salsas, pan... y hasta, esperan sus creadores, como alimento para peces y otros animales destinados a la alimentación (lo que reduciría su impacto ambiental).

Si la electricidad que utilizan proviene de energías limpias (como la solar o eólica), entonces el impacto ambiental para producirla sería prácticamente cero, con lo que se evitaría el problema que tenemos ahora con los coches eléctricos (no tienen emisiones de CO2 pero tampoco sabemos qué hacer con las baterías). El proceso por el que se produce Solein se llama "electrólisis" y consiste en dividir el agua para generar hidrógeno. El hidrógeno, el dióxido de carbono y los minerales se usan para alimentar una bacteria que luego produce la proteína, según explica el artículo.

Por ahora, Solein se trata de un proyecto en pleno desarrollo que ha recaudado 5,5 millones de euros en investigación, pero en 2025 los creadores de este invento esperan que comer aire sea una realidad. Luego, como en el caso de las hamburguesas veganas que están empezando a comercializar incluso grandes cadenas como Burger King, dependerá de nosotros si estamos dispuestos a renunciar a comer todos los productos que contaminan nuestro planeta.