Cada año consumes casi 90.000 partículas de plástico

Estos micropartículas provienen principalmente del agua embotellada

¿Estás en casa? Échale un vistazo a las despensas de tu cocina, a la nevera e incluso a la balda del baño. Verás una enorme cantidad de envases plásticos. Y el motivo es sencillo: los seres humanos hemos fabricado y usado plásticos sin ninguna clase de consideración hacia el medioambiente y los animales salvajes desde que naciera el primero de ellos, la parkesina, en el año 1862. De hecho, en el año 2050, y según un informe del Foro Económico Mundial y la Fundación Ellen MacArthur, habrá más plásticos que peces en el océano. Y no creas que tú estás librándote de las consecuencias: cada año consumes casi 90.000 partículas de plástico.

No te percatas de que existen

¿Te parece demasiado? Pues no nos hemos inventado el número. En realidad, es la conclusión de un estudio realizado por investigadorxs austriacxs de la Universidad Médica de Viena y publicado en la revista especializada Exposure and Health. Como citan en Futurism, medio que comparte el paper de la investigación, "las personas que beben el litro y medio de agua recomendado en botellas de plástico ingieren casi 90.000 partículas de plástico cada año". Hablamos de micropartículas muy variables que miden de los 0,001 milímetros en adelante. Tan pequeñas que resulta completamente lógico que no suelas percatarte de ellas.

De por sí, el consumo de plástico es bastante perjudicial. Aunque eso ya lo sabías. No obstante, y como indica uno de los coautores de la investigación, el especialista Lukas Kenner, es aún peor para las personas que han desarrollado una enfermedad crónica en el sistema digestivo. En sus propias palabras, "es más probable que un intestino sano evite el riesgo para la salud, pero los cambios locales en el tracto gastrointestinal, como los presentes en las enfermedades crónicas o incluso en el estrés negativo, podrían hacerlos susceptibles a los efectos negativos de los microplásticos". En estos casos eres mucho más vulnerable.

El crecimiento del problema

Pero agua tienes que beber. Eso está claro. La clave reside, según apuntan desde este mismo medio, en tomarla directamente del grifo. "Dependiendo de dónde vivan, las personas que beben agua del grifo pueden reducir eso hasta en 50.000 partículas menos, o aproximadamente la mitad". Aún así, seguirías consumiendo una nada despreciable cantidad de plástico anual, procedente especialmente de alimentos del mar como los mariscos o los pescados. Pero una reducción es siempre una reducción y puede ayudarte a limitar la ingesta de plásticos y disminuir su impacto en tu salud. Puede marcar la diferencia a largo plazo.

En cualquier caso, estos mismos investigadorxs consideran que aún deben realizarse muchos otros análisis para determinar con propiedad cómo afectan las micropartículas. "Se necesita urgentemente saber si pueden transformar las células e inducir la carcinogénesis y cómo. El problema se vuelve más urgente cada día". Mientras tanto, los gobiernos y las empresas realizan tímidos pasos hacia la eliminación de los plásticos. En algunos sectores, como los hospitalarios, siguen siendo importantes por su esterilidad. Pero no hay motivos para que las marcas no comiencen a utilizar otros materiales para el packaging de sus productos.