Tus montañas de ropa usada han convertido un país de África en un vertedero

Los macrovertederos de ropa usada en Ghana son el problema mejor escondido de la industria fast fashion de Occidente

El 7% de toda la basura que genera occidente es ropa. Algo que no debería extrañarnos si tenemos en cuenta que cada año la industria del fast fashion produce unos 65.000 millones de toneladas de ropa. Y, debido a que cada día el ciclo de la ropa es más corto, ¿Dónde crees que acaban los millones de tonelada de ropa que nadie quiere ponerse en Europa y Estados Unidos? Pues según la BBC, en África.

En concreto, Ghana parece haberse convertido en el vertedero mundial de la industria fast fashion. A un ritmo de hasta 60 millones de prendas usadas al mes, los contenedores cargados hasta arriba llegan a Acra, la capital. De ahí, una parte es reaprovechada en el mercado de Kantomanto, pero millones y millones (en torno al 40% está demasiado sucia o rota para revenderse) acaban en macrovertederos del tamaño de ciudades enteras.

La imagen de las vacas alimentándose en montañas de basura y ropa es tan impactante como el hecho de que muchos de estos macrovertederos están a orillas del mar (Acra es una ciudad costera) e inevitablemente, la ropa acaba en el Océano Atlántico. Teniendo en cuenta que mucha de esta ropa es de poliéster, la contaminación por microplásticos que se genera en estos lugares es brutal. 

Pero el problema no es solamente ambiental, sino que también produce un grave impacto para las economías locales cuya industria local es incapaz de competir con la ingente cantidad de ropa gratuita. De hecho, países como Ruanda, Kenia, Uganda, Tanzania, Sudán del Sur y Burundi han establecido legislaciones para evitar a toda costa la llegada de ropa de segunda mano y preservar sus industrias nacionales. 

Sin embargo, Ghana donde coloquialmente la llaman "ropa de hombre blanco muerto", ha sido incapaz de plantar cara a la importación de este tipo de desecho de Occidente y desde 1975 el 80% de los trabajadores de la industria textil perdieron su fuente de ingresos. Y sí, España contribuye al atentado ecológico y comercial que supone la ropa usada en el país africano al exportar 59 toneladas de ropa en el año 2018. Piénsalo, ahorrarte unos euros en una camiseta de mala calidad que acabará en la basura en unos meses puede suponer un problema en la otra parte del mundo.