Durante mucho tiempo, el lujo en la moda ha funcionado como una inspo lejana. Vemos las piezas en editoriales, en alfombras rojas o en el feed de Dua Lipa, pero rara vez tenemos contacto real con ellas. No tanto por falta de interés, sino porque el acceso siempre ha sido muy limitado: por precio, por disponibilidad o por simple distancia cultural.
Trent fue fundada en 2022 por Laia Cuscó y Alejandro Assens con la idea de replantear cómo consumimos moda en Europa.
La pregunta que plantean es bastante simple: ¿por qué acumular ropa que solo usaremos una vez?
En lugar de eso, el modelo de alquiler propone usar, devolver y permitir que esa prenda siga teniendo vida.
Y eso conecta bastante con la forma en la que muchas personas jóvenes se relacionan hoy con la moda: más desde la creatividad que desde la posesión.
Porque experimentar con un look, combinar piezas o descubrir diseñadores nuevos puede ser tan interesante como tener la prenda en tu armario.
Una tienda que parece un museo
La primera tienda física de Trent abrió en el Born y ocupa 470 metros cuadrados dentro de un edificio histórico.
Hay mucha luz, muchos espejos y racks con piezas especiales ya a primera vista. Todo está pensado para que te quedes tiempo, pruebes cosas y explores sin la sensación de tener prisa por decidir.
Un espacio muy Barcelona. Y eso también se refleja en las marcas que encuentras allí. Desde firmas internacionales muy reconocibles como Coperni, Blumarine, Ganni, Avavav u Ottolinger, hasta diseñadores emergentes o marcas locales más pequeñas que quizá no habías descubierto todavía.
La selección no se limita a vestidos: también hay streetwear, piezas urbanas y accesorios muy especiales. Porque al final hay muchos contextos en los que puedes querer elevar un look: desde una boda hasta una cena o un evento de trabajo.
Vestirse como experiencia
Tenía que asistir a la gala de los Premios Goya y buscaba un vestido especial, algo que tuviera personalidad y que no fuera el “típico” de alfombra roja.
Me ayudaron con el estilismo y ese acompañamiento fue clave. A veces sabes que quieres algo diferente, pero no necesariamente sabes cómo construir el look.
Mi vestido era de @knwlslondon, y lo combiné con una pulsera de @hugokreit.
Puedes probar todas las opciones que quieras, experimentar con distintos estilos y ver realmente cómo te sienta cada prenda. Algo que parece obvio, pero que muchas veces no ocurre cuando eliges un look solo a partir de una foto.
La moda también puede ser accesible
Quizá una de las cosas más interesantes de Trent es que acerca marcas que normalmente solo ves a distancia.
Muchas de las piezas que hay allí probablemente nunca te las habrías probado de otra manera. Y tener ese contacto directo con las prendas cambia la relación con la moda. Deja de ser algo que solo ves en artistas o influencers y pasa a ser algo que puedes experimentar tú también.
Además, no todo tiene que ser el outfit completo. También hay accesorios y piezas de bisutería que pueden transformar un look. Por ejemplo, marcas como 1 Concept, que tienen pendientes o collares muy statement que cambian completamente un estilismo.
Y ahí está otra de las claves del concepto: a veces no necesitas comprar algo para siempre para disfrutarlo. Puedes usarlo en el momento adecuado y dejar que esa pieza siga circulando.
Packs para la vida real
Además del alquiler puntual, Trent también ha desarrollado distintos packs de estilismo pensados para momentos concretos.
Por ejemplo, el The Go Pack, pensado para planes como cumpleaños, citas o cenas, donde puedes alquilar varias piezas que funcionen juntas en un mismo look.
El Getaway Pack, que incluye cinco piezas pensadas para un fin de semana, con combinaciones de día y de noche y accesorios para no tener que llenar la maleta.
Y el Travel Pack, que reúne siete piezas clave para una semana fuera, pensadas para distintos momentos del viaje sin tener que cargar con demasiada ropa.
Es un sistema que tiene bastante sentido si piensas en cómo viajamos hoy a eventos como fashion weeks, viajes de trabajo, destination weddings o celebraciones de varios días.
Llevar un vestido a los Goya... y dejarlo ir
No quería comprar una prenda que probablemente
Al final, llevar un vestido de Trent a los Goya también tenía algo de eso solo usaría una vez. Prefería llevar algo especial, disfrutarlo durante esa noche y después dejar que esa pieza siguiera su recorrido y sobre escribiendo su narrativa. ¿Qué sitios pisará en un futuro? Who knows.
Porque para recordar un vestido no necesitas necesariamente poseerlo. A veces basta con haberlo vivido en el momento adecuado.
Y quizá ahí está parte del cambio que propone Trent: entender la moda no como algo que acumulamos, sino como algo que experimentamos.
