‘Stresslaxing’: o por qué no somos capaces de relajarnos

Si cuando estás en yoga te estresas, ha llegado el momento de replantearte cosas

Sales del trabajo y vas al gimnasio. Hoy te apetece tomártelo con calma, así que después de las máquinas y el cardio decides pasar por la sauna y el jacuzzi. Ese es tu momento único. El de estar contigo mismx, escucharte, pasar revista, intentar no pensar en nada.

Pero ahí está, en las burbujas de la bañera, esa lavadora por tender que empieza a coger olor esperándote, ese informe que prometiste enviar hoy mismo, el WhatsApp que has dejado por responder a tu jefe cuando has entrado en el gimnasio. No puedes sentirte más culpable. Ni más estresadx. En este momento, no hay nada más estresante que relajarte. Necesitas salir de ahí. Ser productiva es lo que necesitas ahora mismo para relajarte. Producir, producir, producir sin parar, sacarte cosas de encima, aunque nunca se acaben, pero cada vez que acabas una tarea es como un pequeño orgasmo antiestrés. Bienvenidx al ‘stresslaxing’.

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Te mereces relajarte

El digital La Mente es Maravillosa observa cuatro factores que puede haber detrás de este fenómeno de estresarte por parar o intentar relajarte. El primero es la negación del propio estrés, que opera como perpetuador, ya que te obliga a hacer tareas constantemente, aunque no se acaben nunca, y nunca te relajas. La segunda es la activación fisiológica, que es esa sensación física de nunca bajar la guardia que puede acabar pasándole factura a tu salud.

La tercera es la autoexigencia, ya que pedirte demasiado, ponerte siempre a prueba, es lo que puede acabar llevándote a este extremo de nunca relajarte.

Y, por último, la presión social, la sensación constante de que hay alguien esperando algo de ti, de que hay un WhatsApp a la espera de ser respondido o un jefe o un amigo pendiente de ese último encargo.

Hay que saber poner límites a todo esto, decir basta, tomar rutinas donde el tiempo libre realmente ocupe un lugar y liberarte tal vez de muchas tareas que no necesitas. Ni es necesario tener el piso siempre perfecto, ni tu trabajo te puede exigir que llegues a tantas tareas, ni le debes a tus amigxs una explicación de todo esto.

Pero si llega un momento que ninguna técnica de relajación, ninguna renuncia y ninguna reorganización del tiempo consigue frenar esa angustia o esa alerta que te impide relajarte, es muy probable que sea algo que debas trabajar seriamente en terapia. Porque nadie en este mundo debería vivir sin la posibilidad de tener unos minutos de calma.