Las autoridades nepalíes cifran ya en más de 1.000 las víctimas mortales por el desastre de las inundaciones

Más de 4.400 personas continúan desaparecidas, varios centenares de ellas en los túneles de varias centrales hidroeléctricas afectadas por las riadas

Las imágenes y los vídeos disponibles de la catástrofe son descorazonadores. Las cifras también: en estos momentos, y según han informado las autoridades nepalíes, las inundaciones masivas que tuvieron lugar la semana pasada en Nepal y Tíbet se han cobrado ya la vida de más de 1.000 personas. La nota positiva es que los servicios de rescate siguen trabajando y salvando vidas. Más de un centenar diario. La negativa es que más de 4.000 personas continúan desaparecidas. Y las probabilidades de rescatarles con vida descienden cada día que pasa. “Desde el sábado hemos perdido la esperanza”, le comentaba una familia nepalí a los enviados de la BBC en la región.

Pero la búsqueda no cesa. Especialmente en ciertas regiones en las que se conoce la presencia de desaparecidos. Es el caso de la extensa red de túneles de las centrales hidroeléctricas de la zona. Sí, por desgracia, parte de los ciudadanos a los que aún no se ha conseguido rescatar podrían estar ahí atrapados. Más concretamente, y según datos del medio, se trata de 639 trabajadores desaparecidos dentro de hasta once centrales afectadas por la riada. El problema es que el lodo y los derrumbamientos se interponen en el camino. De ahí que los servicios de rescate estén usando explosivos para abrir brechas en las laderas y bombeando aire en el interior.

“Todavía tengo un 50% de esperanza de que esté vivo porque hay un sistema de oxígeno dentro”, le ha comentado a BBC la esposa de uno de los trabajadores desaparecidos. La situación es muy dura. La espera es desesperante. Y el proceso de rescate es frustrantemente lento. En parte porque, como aseguró al medio británico un exdirector de la Asociación Internacional de Túneles, “hay rocas más grandes que casas. Nunca había visto algo así en mi vida”. Todos, sus familias y amigos por supuesto, pero también el resto del mundo, esperamos que los servicios de rescate encuentren la forma de llegar hasta ellos. Algo de luz en medio de toda esta catástrofe.

Una catástrofe cuya responsabilidad parece ser evidente para los expertos. Incluido el primer ministro nepalí, Baldendra Shah, lo ha expresado públicamente: “Es hora de que planteemos con firmeza ante la comunidad internacional el problema de los desastres naturales que estamos sufriendo como consecuencia del cambio climático”. El Servicio Geológico de Estados Unidos apuntó este mismo origen el pasado jueves. Y China también lo ha confirmado tras una investigación de la Academia China de Ciencias sobre imágenes de teledetección, datos de vigilancia y observaciones sobre el terreno. Estamos ante una nueva realidad. Y debemos adaptarnos rápido.