El revolucionario método con el que las empresas deberían motivar a los jóvenes

Si tienes un problema y solo te centras en lo que está fallando, probablemente no seas capaz de encontrar la solución. A menudo tendrás que ser capaz de ver el conjunto de la situación para hallar una nueva forma de enfocarlo y, al fin, solucionarlo. Suena bien, ¿verdad? Pues eso mismo es lo que plantea el coaching sistémico, un método que el experto Claude Arribas lleva implementando en empresas desde hace más de diez años y que explica en su libro La transformación de las empresas al servicio del siglo XXI.

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"Te pongo un ejemplo: si quieres que las personas que hay en un restaurante se conozcan y hablen entre ellas, lo más sencillo que podrías hacer para conseguirlo no es centrar el asunto solo en las personas. Si te deshaces de las mesas y las sillas dispuestas de la manera tradicional y haces que la gente coma en mesas altas y de pie, probablemente la conversación surja mucho más fácilmente. Hay que pensar en cambiar el marco de referencia, no solo uno de los elementos", plantea Arribas cuando le preguntamos cómo aborda lo que él llama el 'paso de un modelo industrial a uno digital' en las empresas a las que asesora. Una imagen sencilla que sirve para comprender que, como explica el coach, cuando la tecnología ha irrumpido en nuestras vidas y todos tenemos una voz online (pero no en el trabajo), también hay que dejar atrás los roles y jerarquías de hace cincuenta años.

Sin embargo, las grandes empresas y los jefes de toda la vida siguen estando ahí y, recién salidos de la universidad, todos queremos encajar en un nuevo puesto de trabajo que, cuando ya ha pasado un tiempo y nos hemos adaptado al mundo laboral, termina por aburrirnos y parecernos de lo más antiguo. Frente a esta situación, ¿cómo podemos los jóvenes seguir motivados? Aunque el coaching sistémico, como dice Claude, "es como el amor: no se explica, se hace", todavía queda mucho trabajo pendiente para que empresas y jóvenes encuentren la forma de entenderse. Y el gurú de este método nos ha explicado cómo.

¿Quién tiene que adaptarse a quién?

"Según el darwinismo, o te adaptas o desapareces", recuerda Arribas. Para este parisino de padre español, la responsabilidad de ese cambio debe recaer en las empresas, ya que son ellas las que deben evitar estancarse en el mercado. "Los jóvenes ahora son mucho más fieles a sus valores que nosotros entonces. Si la empresa no valora su participación, se aburren y se van. Es normal", explica el coach

Y para no estancarse, necesitan a aquellos que ya forman parte del futuro. Como explica en su libro, Arribas ve a diario cómo las empresas quieren innovar para estar al día y atraer a clientes y empleados jóvenes, pero pretenden hacerlo, contradictoriamente, sin su ayuda. "Los mileniales ya pertenecen a la era digital y crean las cosas a base de convertir sus errores en lecciones de aprendizaje. En una empresa tradicional no se les da voz, no se les permite crear y equivocarse, solo ceñirse a las órdenes. Por eso se van. Y tienen que irse, porque de lo contrario están perdiendo el tiempo", afirma Arribas. Por este motivo, añade, nuestra generación es tan propensa a montar starups con las que crear sin límites. 

No esperes que tu jefe te motive

"Si piensan en motivarte es porque tienen en mente que pueden influenciarte, y hay que desterrar eso", afirma Arribas. Y añade, que la mejor forma de motivar a los empleados es pensando, paradójicamente, en cómo podrías estar DESmotivándoles aplicando esos roles antiguos como jefe. Y, una vez lo sepan, dejen de hacerlo.

Más mujeres, más clientes

Las empresas fueron creadas por los hombres y para los hombres. Por ese motivo, explica Claude, la forma de comportarse que se espera de los jefes y empleados está basada en los valores tradicionalmente masculinos. "La competitividad, la fortaleza, la valentía, el esfuerzo, la dureza, la manipulación, etc. El hombre quiere controlarlo todo y por eso no se les ha dejado margen de creación a los empleados", dice Arribas por teléfono.

Imatge relacionadaPor eso, en este cambio de paradigma ve clara la tendencia hacia unos valores culturalmente femeninos. "Sigue faltando creatividad, comprensión, influencia e innovación. Es necesario que haya más mujeres en la plantilla para equilibrar a la empresa en cuanto a valores para seducir mejor a los clientes". Las mujeres en el poder, pudiendo dar su opinión libremente, traerán otras formas de hacer y pensar que ellos no tienen tan presentes. 

Así seremos cuando seamos jefes

Si eres de los que ya ha decidido romper con la empresa tradicional y montártelo por tu cuenta, seguro que te has dado cuenta de que ahora el 'marrón' cae sobre ti. Tienes que aprender a ser jefe. Pero ¿eso cómo se hace? Tú única referencia es ese jefe controlador y poco comunicativo con el que no te llevabas nada bien.

Para evitar caer en los errores que también cometían todos esos jefes de los que acabaste harto, tienes que pensar en ese nuevo modelo que presenta Arribas. "Antes, el poder lo tenía quien tenía la información y la usaba para sí mismo. Ahora, el poder lo tiene quien guarda la información y la comparte", explica el coach. Así que, la respuesta parece fácil –aunque del dicho al hecho hay bastante trabajo–, pon una jerarquía, pero cede mucha autonomía a tus empleados para que creen, innoven y se sientan valorados.