¿Sabes de dónde viene el término vapear? En 2026, las palabras cambian más rápido que nunca: entre conceptos que vienen de otros idiomas, expresiones nacidas en internet y palabras que surgen para nombrar cosas que antes ni existían, nuestra forma de hablar se transforma constantemente, ampliando la realidad a través del lenguaje y creando nuevas maneras de entender lo que nos rodea. Esto enriquece cómo nos expresamos, pero también hace importante utilizar las palabras con precisión, para evitar que conceptos diferentes acaben utilizándose como si fueran equivalentes
¿Algo que sí debemos tener presente? Que tendemos a simplificar las cosas para ir más rápido.
Y es que a diario usamos términos que desconocemos de dónde vienen y esto hace que los apliquemos de manera imprecisa. Esto es lo que puede ocurrir con el término ‘vape’. Porque cuando hablamos de alternativas al cigarrillo convencional, no todo entra en la categoría “vape”: existen dispositivos como IQOS que funcionan de forma diferente, ya que utilizan una tecnología de calentamiento sin llegar a quemar.
Pero si sólo usamos una palabra para definir cosas muy diferentes, acabamos unificándolas e interpretando que son lo mismo cuando no es así. Por eso, vamos a intentar aclarar este concepto y entender qué está usando realmente cada persona.
¿De dónde viene el término ‘vapear’?
“Vapear” es una abreviatura que viene del inglés vaporize. Rápidamente se ha extendido en todo el mundo y hoy ya forma parte de nuestro lenguaje cotidiano. Este término describe a los dispositivos con batería que calientan el líquido con nicotina y sabores para generar un aerosol inhalable. Estos dispositivos no utilizan materias sólidas.
En el uso cotidiano llamamos vape a cualquier dispositivo que no implique combustión, sin tener en cuenta el método de funcionamiento que usa. Sin embargo, hay dispositivos que no encajan o entran en esta categoría, como es el caso de IQOS.
¿Y qué ocurre con IQOS?
IQOS ILUMA usa la tecnología de calentamiento por inducción: es decir, calienta el producto desde el interior, sin generar humo, ceniza y produciendo menos olor que los cigarrillos. A diferencia de los cigarrillos electrónicos, no usa líquidos, sino un sistema especialmente diseñado para calentar mediante temperatura. Por eso, no entra dentro del mismo término o categoría que un ‘vape’.
Pero, ¿cuál sería una de las diferencias entre quemar y calentar? Pues hay varias, pero se podría ejemplificar con el siguiente dato: en el caso del humo del cigarrillo se han identificado más de 7000 sustancias químicas, algunas de ellas generadas durante la combustión. En los dispositivos como IQOS el stick con nicotina se calienta en lugar de quemarse, alcanzando temperaturas de hasta aproximadamente 350º* grados centígrados sin que produzca combustión.
El lenguaje moldea cómo entendemos el mundo. Llamar vape a un dispositivo IQOS no es correcto: puede ser cómodo, pero es impreciso, como tantas otras expresiones diarias. Antes de generalizar, nos es útil conocer la tecnología que hay detrás de cada alternativa para saber de qué estamos hablando en cada caso.
En un momento en el que usamos tantas nuevas palabras, entender lo que realmente significan importa. Porque el lenguaje no solo sirve para comunicarnos, también define cómo entendemos lo que tenemos delante. Por eso, entender qué hay detrás de cada término (cómo funciona, qué lo diferencia) no es solo una cuestión de precisión, sino de comprensión.
*INFORMACIÓN IMPORTANTE: Temperatura máxima alcanzada por el sistema de calentamiento de IQOS. Consulta el apartado “Información importante” en www.iqos.com
