Casa Fiero cumple su primer año marcado por el reconocimiento de la Guía MICHELIN

La guía destaca su propuesta gastronómica centrada en la brasa, el producto y una cocina honesta y precisa, fiel al espíritu del proyecto

En el corazón del Eixample barcelonés, en la calle Londres 89, Casa Fiero celebra su primer año de vida con un importante reconocimiento: su incorporación a la selección de restaurantes recomendados de la Guía MICHELIN España este mes de junio.

El proyecto, liderado por el chef Víctor Ródenas, junto a los hermanos Marc e Ignasi García y Xavier Moragas —el mismo equipo detrás de Maleducat—, nació con la voluntad de ofrecer una cocina honesta, directa y centrada en el producto, pensada para compartir y disfrutar sin artificios. Un espacio donde el cliente ocupa el centro de la experiencia y la cocina se entiende como un acto cercano, libre y contemporáneo.

Desde su apertura, Casa Fiero se ha consolidado como una de las propuestas más destacadas de la escena gastronómica barcelonesa reciente, gracias a una cocina con identidad propia que combina producto de temporada, técnica precisa y una visión actual de la tradición.

La Guía MICHELIN ha puesto en valor una propuesta que apuesta por una cocina tradicional con una mirada actual, donde el respeto al producto de temporada marca el ritmo de la carta y las recomendaciones diarias. En un concepto que reivindica la esencia de las buenas casas de comidas, la cocina combina elaboraciones de raíz tradicional con toques contemporáneos, presentando especial atención a la calidad de la materia prima y la autenticidad de los sabores. Una propuesta honesta y cercana que encuentra el equilibrio entre tradición y actualidad sin perder su identidad.

“Casa Fiero nace con la idea de que vivas la experiencia a tu manera, jugando con la carta según te apetezca. En Casa Fiero, el protagonista eres tú. Un lugar donde la cocina de producto y mercado marca el ritmo, pensado para compartir momentos alrededor de platos bien elaborados, una copa de vino o un cóctel”, explica el chef Víctor Ródenas.

La propuesta gastronómica gira en torno a una carta fija pero viva, enriquecida con sugerencias de temporada. En ella conviven platos reconocibles reinterpretados desde la técnica y el producto —como la ensaladilla o las bravas— con elaboraciones de mayor complejidad pensadas para compartir, como el pescado entero a la brasa o el rib-eye.

La propuesta líquida acompaña esta filosofía con una selección de vinos que combina grandes casas con pequeños productores y referencias de edición limitada, ofreciendo un recorrido amplio por diferentes regiones, estilos y variedades. “Intentamos ofrecer un abanico completo de regiones, uvas y perfiles, haciendo hincapié en vinos y zonas cercanas para que el cliente disfrute de una experiencia diversa”, explica Marc García. A esta oferta se suma una coctelería de corte clásico revisado, con recetas tradicionales actualizadas que dialogan con el espíritu del restaurante.