Oleada por la regeneración: el proyecto de optimismo climático surgido de la serie ‘Hope! Estamos a tiempo’

Han surgido grupos vecinales por puntos de toda España para pensar, proponer y poner en marcha proyectos medioambientales

La humanidad tiene delante unos cuantos desafíos: la acumulación de poder por parte de los tecnocapitalistas, el riesgo del desarrollo de la inteligencia artificial, la creciente y cada vez más insoportable desigualdad social, el regreso político del belicismo o el renacer de los fascismos. Sin embargo, y aunque a veces lo olvidemos, el mayor reto que enfrentamos, y cada año resulta más evidente tragedia tras tragedia, es el del cambio climático. Y sí, durante mucho tiempo cundió el pesimismo. El ya es demasiado tarde. El estamos condenados. Algo con lo que el divulgador Javier Peña, responsable de la serie documental Hope! Estamos a tiempo, no parece estar nada de acuerdo.

Y su positividad resulta contagiosa. Como explica la periodista Ariadna Martínez, “la serie está inspirando a miles de personas a salir del pesimismo y la inacción frente a la emergencia climática”. Y no solo en su día a día. No solo en las pequeñas cosas cotidianas que todos tenemos a nuestro alcance. Como reciclar. O reutilizar. O consumir productos solo de empresas medioambientalmente responsables. También con iniciativas activas. En estos momentos, escribe la propia Martínez, “alrededor de cinco mil personas, agrupadas en 247 grupos, se han puesto en pie por el futuro a través de la iniciativa Oleada por la regeneración, derivada de la serie”. Se acabó la parálisis.

Sí, la gente se está reuniendo a nivel local para aportar su granito de arena a la regeneración de los hábitats naturales y del clima. En ocasiones, como ocurre como el grupo organizado en Málaga, sus acciones pueden llegar tan lejos como el Parlamento de Andalucía. “Una propuesta de ley de protección y fomento del arbolado urbano que ya han presentado junto al Partido Verde” con el objetivo de mejorar el aire de la ciudad y proteger a la ciudadanía del calor. Porque salvar el clima no es una meta abstracta: es algo que tiene impacto en la vida de la gente. Especialmente en España, donde récord tras récord de temperatura vemos cómo las calles se vuelven imposibles de habitar.

“Otro grupo que también está despuntando es el de Soto del Real”. Allí, en este municipio de la Comunidad de Madrid, ha nacido una cooperación vecinal e institucional que ha derivado en todo tipo de proyectos: festivales por la regeneración, talleres de autoconsumo solar, iniciativas de reparación de muebles... “Además, han impulsado un proyecto de ganadería regenerativa que esperan que pueda replicarse en aquellas zonas en las que hay un mayor riesgo de inundaciones”, dice Martínez. Y hay otras decenas de grupos más como estos por toda España. Todo ello movido por que, según Peña, “no hay ninguna solución de futuro para la humanidad que no pase por regenerar la biosfera”.