Yes Future, el supermercado sin envases que te invita a salvar el planeta

El uso excesivo de envases de plástico en los supermercados está deteriorando el planeta. Ahora un establecimiento nos da la oportunidad de evitarlo

Galletas, cereales, café, pan, lejía, y jabón son aquellos productos necesarios para tu día a día que, al comprarlos en un supermercado cualquiera, hacen de tu cubo de basura una montaña interminable de envases, especialmente de plástico. Todos estos productos de primera necesidad junto a cepillos de dientes de bambú, setas deshidratadas o un estropajo de cobre de lo más curioso son los que podrás conseguir en el supermercado sin envases del barrio barcelonés de Sant Antoni, Yes Future. El lugar que, a diferencia de la inmensa mayoría de los grandes supermercados de nuestro país, hará que el rastro de residuos de tú consumo sea, nada más y nada menos, que cero.

Hemos crecido viendo como gran parte de los productos de los supermercados están envasados a base de plásticos, pero es innegable que, en los últimos años, la tendencia a envasarlo ha llegado a un punto tan absurdo que, en algunos establecimientos, ya se está haciendo hasta con las cebollas. Como si sus lacrimógenas capas no nos hubieran protegido lo suficiente a lo largo de la historia. Así que es hora de que demos carpetazo a un sistema de consumo que aleja a nuestra comida de su frescura original y, lo que es aún peor, contamina nuestro planeta a diario, para empezar a visitar lugares como Yes Future. Una tienda de barrio pero con cierto toque hipster que hace que comprar sea todo un acto de responsabilidad.

Una tienda para cambiar el mundo

Recipientes con pasta de colores, granos de café en tubos de cristal, cepillos de dientes de bambú, cantidades de especies y semillas para regalar, bidones de vino, vermú, cerveza ecológica e, incluso, de lejía biodegradable. Un letrero que dice “Nice food from Bcn (not LA)” y otro que chilla “Fuck plastic”, clientes que entran por primera vez, otros que saludan con efusividad y bolsas de papel o botellas de cristal como únicas opciones para llevarse la comida a casa. "Es la forma de utilizar solo envases reutilizables y comprar lo necesario", dice una clienta que sale de la tienda satisfecha de llevarse consigo un carrito que hace el bien por un medio ambiente que la humanidad lleva demasiados años cargándose.  

Unos clientes compran legumbres y frutos secos en Yes Future | Alba Losada

Este es el ambiente que se respira un miércoles en Yes Future, que se distingue del resto de tiendas a granel por tener una mayor variedad de productos –todos ellos ecológicos y sostenibles– y que, por tanto, "permite a todo el que quiera hacer gran parte de toda su compra en un mismo espacio", cuenta desde el otro lado del mostrador una de sus propietarias, Olga Rodríguez, de 35 años. También ha sido ella quien ha recalcado la importancia que tiene lanzar un proyecto de estas características porque "que yo sepa no hay en España otra tienda así". Un lugar que, como Olga comenta junto a otra clienta, “permite hacer la compra de una manera más romántica, mirar con tranquilidad”.

La escasez de este tipo negocios provoca que tanto ella como su socio, Alejandro Martínez, de 37 años, sean de las todavía pocas personas en nuestro país que han hecho de su trabajo su mejor herramienta para combatir la contaminación. Ellos dejaron sus anteriores empleos en la industria fast fashion –una de las más contaminantes del mundo– para abrir este negocio el pasado setiembre, y desde entonces, su rutina es más gratificante que nunca. "Ha sido la forma de tener un día a día con el que nos sentimos más identificados y que colabore con la sociedad y el planeta. He estado unos 15 años contribuyendo a la contaminación, ahora quiero un proyecto que compense lo que hice", comenta Olga, que, al mismo tiempo, detalla que su objetivo es invitar a los potenciales clientes a vivir bajo la filosofía zero waste. O, lo que es lo mismo, a no consumir ingentes cantidades de productos en envases nocivos para nuestro planeta.

El impacto del plástico en la Tierra

"He entrado en la tienda porque desde fuera se veía bonita. Supongo que es mejor utilizar menos envases. Pero no sé si la comida se conserva igual", dice un cliente que parece haberse acercado muy poco al movimiento zero waste y a quien Olga contesta con una lección que, a juzgar por sus primeras impresiones, difícilmente habrá escuchado nunca. "No pierdes nada por probarlo, se conservará igual mientras esté bien cerrado en un recipiente", indica para demostrar que no hay razones para pensar que sus alimentos son menos saludables que el resto. 

Un cliente observa las setas disecadas del establecimiento | Alba Losada

Sí, las charlas pedagógicas abundan en Yes Future, y son muy necesarias porque, aunque Olga piensa que hay más personas de las que se cree concienciadas con el zero waste, todavía hay muchas que ni lo conocen. "Hay gente que no se plantea el daño que hacen los residuos hasta que empiezan a comprar de forma más sostenible y hacen un ‘clic’", dice mientras ordena las barras de pan que reposan en la estantería que hay detrás del mostrador. Sin embargo, sus críticas más duras van dirigidas contra unas grandes compañías que han sobrepasado límites ilógicos envasando productos que, en realidad, siempre tendrían que haber estado libres de plásticos. “Entiendo que algunas marcas quieren facilitar la vida al consumidor ofreciéndoles, por ejemplo, una mandarina pelada. Pero, ¿es que ya no somos capaces de hacer algo como pelar una mandarina o qué?”, comenta al hablar de unas prácticas que, a cada día que pasa, no hacen más que convertirnos a todos en seres un poquito más inútiles.

Y, por si fuera poco, lo peor de todo no es que se utilicen envases superfluos, sino que "en los últimos años ha habido una creciente tendencia a utilizar envases de usar y tirar y que, además, no son biodegradables porque están hechos de petróleo”, señala la directora de proyectos de entidad catalana para la prevención de residuos y el consumo responsable Rezero, Marta Beltrán. Según Beltrán, si privamos a colosales cantidades de plástico de tener una segunda, tercera, cuarta o infinitas vidas, no haremos más que deteriorar aún más nuestro planeta. "Se calcula que en el 2050 habrá más plástico que peces en el océano. Además, estos confunden las partículas de plástico con alimentos, por lo que los peces pueden morir o nosotros podemos llegar a comer pescados con plástico”, destaca la representante de la entidad referente en España en Economía Circular.

Olga cobra a una de las clientas del día | Alba Losada

Soluciones para construir un mundo mejor

Ante las terribles secuelas que el uso de envases de plástico deja en el suelo que pisamos, el mar en el que nos bañamos y los animales que no tienen nada que ver con la actividad humana, es hora de preguntarnos qué pueden hacer las grandes compañías para reducir el uso de envases y embalajes de plástico. Para la experta de Rezero la solución radica en que "no se envasen productos que no lo necesitan, el mejor envase es el que no existe. Aunque cuando lo sea, se deben utilizar plásticos 100% reciclables”. Unos arreglos que el sentido común dice que son cruciales para disminuir la contaminación, pero que, en su opinión, no se han aplicado porque “cuando se trabaja con una gran producción resulta más cómodo envasarlo todo”.

Sin embargo, nosotros no debemos pensar en el confort de la industria, sino en nuestro planeta. Porque, aunque nos cueste de creer, no hay duda de que todos nosotros podemos hacer algo para salvarlo. “Es muy difícil cambiar a las grandes industrias, pero el poder lo tenemos nosotros, los consumidores. Si nosotros cambiamos, ellas cambiarán. Si dejamos de comprar productos porque están envasados en plástico, la empresa de turno dejará de hacerlo para que volvamos a comprar. Eso es lo que tenemos que hacer", sentencia Olga mientras mira orgullosa el proyecto pionero que construyó de la nada. 

La actitud que predica la dueña de Yes Future se plasma en el manifiesto que hay colgado en la pared detrás de la caja y que dice: “reducir, reutilizar, reciclar, reconectar, reinventar, reclamar…”, entre otros. Conceptos que hicieron que Olga y su socio Alejandro se dieran cuenta de que el prefijo ‘re-’ otorga otro sentido a las palabras, y eso les hizo ver que, en realidad, “existen muchas formas de hacer las cosas. Pero primero las tenemos que volver a pensar para volver a hacerlas mejor”. Y ahora, no mañana o pasado, es nuestro momento para hacerlo. Todo es empezar y consumir responsablemente es la manera perfecta de conseguirlo. 

La tienda Yes Future invita a sus clientes a sumarse a la filosofía waste zero | Alba Losada