¿Realmente importa el género de tu terapeuta?
Has tomado la decisión. Después de una temporada sintiéndote realmente mal, sin atisbo de mejora, has comprendido que necesitas la ayuda de unx profesional para comprender qué te está ocurriendo e iniciar un camino de sanación. Has dado el paso más difícil. Ahora solo te queda escoger a unx terapeuta en concreto. Y no te importa demasiado la edad. Ni la corriente terapéutica que practica. Ni la distancia a la que está de tu casa. Lo que de verdad te importa es el género. Tienes muy claro que quieres que sea una mujer. O un hombre. Da igual. La pregunta es: ¿influye el género en la calidad y en los resultados de la terapia? Todo parece indicar que no demasiado.
”Cuando la investigación examina directamente el vínculo entre el género y los resultados de la terapia, los resultados son variados. Algunos estudios muestran pequeños aumentos en la reducción de los síntomas cuando el género del psicólogo y del paciente coinciden. Otros no lo hacen”, explica la redactora de Psychology Today Devon Frye. Objetivamente no hay mucha chicha ahí. De hecho, la preferencia de la mayor parte de la gente por un género u otro en la selección de terapeuta suele fundamentarse consciente o inconscientemente en estereotipos de género muy asentados y no en realidades científicas contrastadas. Todo está en tu cabeza. Lo creas o no.
Prejuicios sexistas
Porque los terapeutas hombres no son más insensibles ni las terapeutas mujeres menos capacitadas. Son chorradas heredadas de un mundo construido en base a prejuicios sexistas. No obstante, dice Frye, hay ocasiones en las que la preferencia por un género viene determinado no por estereotipos sino por la historia vital. Y les pasa mucho más a las mujeres. En sus propias palabras, “muchas mujeres que han sido traumatizadas han sido traumatizadas por hombres”, por lo que se sienten mucho más cómodas y seguras con una mujer. En casos así, la elección de una terapeuta mujer es comprensible, pero solo por una cuestión de confort. No por resultados.
Al fin y al cabo, el impacto de la terapia en tu vida no va a depender del género de quien te acompaña profesionalmente. Como añade Frye, “el predictor más fuerte de si la terapia ayudará a alguien no es el género del psicólogo ni del paciente: es la conexión que crean ambos sobre la empatía, la aceptación y el respeto mutuo”. Y obviamente esos pilares son independientes de géneros y sexos. Habrá terapeutas hombres con los que lograrás desarrollar esa alianza terapéutica y terapeutas mujeres con las que no. Y viceversa. Así que, salvo que tengas algún trauma con un género en concreto, no le des muchas vueltas a esta variable. Lo importante es que acudas a terapia.