La IA ha cambiado el mercado: la gen Z pasa de estudiar programación
Sobre el papel la cosa va muy bien: estos días atrás hemos conocido el dato de que la tasa de desempleo en España ha caído por debajo del 10% por primera vez en 17 años. Sí, en 2025 se han creado otros 605.000 empleos nuevos. Sí, se da ahora mismo un récord de ocupación de 22,46 millones de trabajadores. Todo pinta genial. Pero hay dos problemas. Uno es que el coste de la vida ha subido muchísimo y, aunque hay más gente que nunca con trabajo, ese trabajo no permite vivir como unas décadas atrás. El segundo es que el futuro asoma feo en el horizonte para muchos sectores a causa de la IA. Por eso la Gen Z está cambiando sus prioridades de estudio.
Porque hace menos de una década buena parte de la gente joven soñaba con trabajar en una multinacional informática rollo Google. Parecía el futuro. Parecía que ahí estaban la seguridad laboral, los buenos salarios, las altas expectativas de crecimiento y la diversión. Hoy la situación es muy diferente. Como explica el periodista Rubén Márquez, “ni la industria tecnológica ni la programación son ya una prioridad para una Generación Z que, agobiada por el panorama económico y laboral actual, apunta a carreras universitarias radicalmente distintas”. Hasta tal punto que las grandes tecnológicas andan preocupadas por la posibilidad de quedarse sin trabajadores.
¿Pero qué quieren? Si todo lo que escuchamos estos días es cómo la inteligencia artificial va a hacerse con esa clase de empleos en el medio y largo plazo. Normal que huyamos de ahí. Normal que la promesa se haya convertido en un canto de sirena. Normal que en un mundo incierto no queramos apostarlo todo a industrias rodeadas de incertidumbre. Y que hayamos empezado a mirar hacia sectores en los que es más difícil que nos sustituya un robot. En este sentido, y según un informe de Visual Capitalist, hay profesiones mucho más prometedoras que están demostrando más solidez y perspectivas de crecimiento en estos momentos de la historia.
Como todo lo que tiene que ver con la salud: cuidados a domicilio, enfermería, management de servicios sanitarios, asistencia médica o asesoría en salud mental. En unas sociedades cada vez más envejecidas, y con la IA encargándose de tareas que no requieren empatía humana, aprender a cuidar a otras personas de alguna forma parece ser la mejor manera de asegurarse un futuro laboral estable. Además, también crecen las expectativas del sector financiero, del sector de la logística, el sector de la hostelería y todo lo relacionado con la manufacturación y los oficios clásicos tipo fontanería o electricismo. El sueño ya no es Google. Es lo que sea que dé seguridad.