Ir a la oficina erosiona tu felicidad diaria
La oficina no siempre es un mal lugar. De hecho, para mucha gente es un entorno mucho más agradable para trabajar de lo que lo son sus hogares. Con un mobiliario más cómodo. Con más silencio. Con más recursos. Además, está el tema de la socialización: es mucho más divertido cuando trabajas con gente con la que te llevas guay. Mejor eso que estar todas las horas de la jornada laboral totalmente aislado en una esquina de tu casa. El problema no es la oficina. El problema es el trayecto desde tu casa a la oficina. De hecho, según el reciente Estudio de Bienestar y Salud Laboral de Edenred y Savia, el 62,4% de los profesionales cree que ese trayecto limita su satisfacción.
Y es que en algunos casos los tiempos pueden ser considerables. Sí, hay quien tarda 15 minutos en ir a la oficina, pero lo más probable, especialmente en las grandes ciudades, es que eches entre media hora y una hora para la ida y lo mismo para la vuelta, lo que supone entre una y dos horas perdidas a lo largo de tu día. Tiempo de estar en el metro o en el bus sin hacer mucha cosa. Escuchando música. Leyendo. Durmiéndote en algunos casos. Pero desde luego no sientes que sea un tiempo que te pertenece. Un tiempo de calidad. Y a eso tienes que sumarle los costes económicos. Puede ser el bono de transporte o puede ser la gasolina. Pero no es gratis desplazarse, vaya.
Además, el informe revela diferencias en función de algunas variables. Para empezar, y esto no sorprende a nadie, en las comunidades con las ciudades más grandes hay más insatisfacción con el desplazamiento al trabajo: en Madrid es de un 69,4%, en Cataluña del 69%, en la Comunidad Valenciana del 60,95% y en Andalucía del 57,7%. Algo que también conecta con la crisis de la vivienda: los precios del alquiler están obligando a cada vez más gente a mudarse a las zonas periféricas de las ciudades, a veces incluso a ciudades dormitorios, lo que en muchos casos incrementa la distancia y el tiempo empleado en ir y venir de la oficina. Y es que el techo es la base de todo.
Por otro lado, el estudio también muestra diferencias generacionale: al 52,88% de la Generación X le molesta tener que ir a la oficina, al 62,59% de los Baby Boomers, al 67,62% de los millennials de más edad, al 68,5% de los millennials de menos edad y al 70% de la generación Z. Sí, esta última es la que percibe una mayor pérdida de calidad de vida siendo obligada a acudir a la oficina. En esto probablemente influyan factores culturales, pero también factores económicos: es una generación peor pagada laboralmente y con costes de vida más altos, sobre todo en vivienda. Es normal que te joda más tener que pasarte horas al día yendo a un lugar en el que te pagan insuficiente.