Casi la mitad de los casos de cáncer se deben a factores externos como el alcohol o el tabaco
La genética juega un papel importantísimo en tu salud. Es una cosa tan compleja que la ciencia médica apenas comienza a tratar de entenderla. Y obviamente ahí no puedes hacer nada: si tienes en tu ADN genes que te predisponen a padecer enfermedades como el cáncer pues los tienes y ya está. No te los puedes arrancar de tus células. Sin embargo, y como acaba de demostrar una investigación llevada a cabo conjuntamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), cuatro de cada diez casos de cáncer pueden prevenirse porque no surgen por cuestiones genéticas, sino por factores externos.
Publicados en la revista especializada Nature Medicine, los resultados de la investigación, que ha analizado datos de 36 tipos de cáncer en 185 países diferentes, revelan que casi la mitad de los casos de cáncer pueden atribuirse a unos 30 factores de riesgo modificables. Entre ellos destacan tres. Por un lado, el consumo de tabaco. Es sin ninguna duda el mayor factor de riesgo para los hombres, pues se ha asociado con un 23,1% de los casos de cáncer que padecen. Por otro lado, el alcohol. Y por último las infecciones. Sí, virus como el del papiloma humano o el Helicobacter pylori son responsables de un porcentaje sorprendente de casos de cáncer en el mundo.
Especialmente para las mujeres: como apuntan desde eldiario.es, estas infecciones “parecieron ser el mayor riesgo de cáncer y se asociaron con el 11,5% de los casos” de cáncer sufridos por ellas. Aún así, y en la comparativa, ellos salen perdiendo en cuanto a casos de cáncer provocados por factores externos modificables. Y es que hasta un 41,8% de los casos de cáncer en hombres se deben a este tipo de desencadenantes evitables. Una cifra bastante superior al 26,1% del conjunto de las mujeres. Esto se explica principalmente por la diferencia de hábitos: en España los hombres beben y fuman más que las mujeres, según muestran encuestas como la de EDADES.
En cualquier caso, todo esto envía un mensaje muy esperanzador: muchos de los casos de cáncer pueden prevenirse de manera sencilla con mejores hábitos de vida. Es algo que ya sabíamos gracias a la epigenética: los factores externos son capaces de activar y desactivar genes de tu ADN. Y eso incluye los genes defectuosos que pueden dar lugar a que las células se reproduzcan más de lo debido, provocando así la aparición de un cáncer. Pero esto lo pone en cifras. Lo hace mucho más evidente. En este sentido, las políticas de concienciación e incluso de restricción del consumo de sustancias cobran aún más sentido y relevancia. La de vidas que pueden salvarse.