Cuidado con usar IA para la Renta: no siempre está al día de las normativas fiscales

Desconocimiento de la normativa fiscal local, errores de cálculo y vulneraciones de tu privacidad

Unos pocos años han bastado para que la inteligencia artificial lo inunde todo. Y, como toda herramienta, no es buena ni mala en sí misma, sino que depende obviamente del uso que le demos. Que haya gente que la use para ejercer violencia contra las mujeres es horrible. Que te ayude a preparar tu declaración de la Renta mola. No obstante, y como escribe la periodista especializada en información fiscal Ana Huergo, incluso en usos aparentemente buenos como este tendrías que tener mucho cuidado para no liarla. No basta con darle la información que te parece, dejar que el promt haga su magia y fiarse al cien por cien de lo que te dice.

Para empezar, dice Huergo, no hay que confiar ciegamente en las herramientas IA porque muchas de ellas pueden estar desactualizadas en cuanto a las normativas fiscales. Y es que estas normativas cambian constantemente y cada año se transforman para responder a las nuevas realidades sociales. O al menos esa debería ser la intención. Además, piensa que todas las inteligencias artificiales que tienes a tu alcance son extranjeras y tienen un enfoque global, lo que implica que “no son expertas en derecho tributario local”. Las probabilidades de que ignore cierta información reciente sobre la tributación española y autonómica son altas.

Y luego está el tema del cálculo. ¿Alguna vez le has dado un prompt a una IA y ha fallado a la hora de realizar un cálculo aparentemente muy sencillo? Ocurre. Así que a menos que vayas a revisar cada numerito pormenorizadamente, sería conveniente no darlos por correctos a ciegas. Porque con que baile algún número todo estará mal. En palabras de la periodista, “si se recurre a la IA para procesar datos complejos o declarar múltiples ingresos y deducciones, puede ocurrir que chatbots como ChatGPT y similares puedan dar errores y distar de lo que indican los sistemas oficiales de la Agencia Tributaria”. Te llegaría una cartita.

Por último, y siempre según esta experta, hay un problema de privacidad con el uso de estas herramientas, ya que “solo se deberían introducir datos fiscales en herramientas oficiales y que cuenten con todas las garantías legales”. Que sí, que estás muy acostumbrado a subirlo todo a la red, pero hay según qué datos que mejor mantener para ti y para el Estado. Además, ten en cuenta que aunque uses una inteligencia artificial para redactar tu declaración, sigues siendo tú el único responsable. Mejor basarse en el borrador o, en caso de ser freelance o tener otros ingresos que puedan hacer más complicada la Renta, pillar un servicio fiscal.

Mejor eso que una penalización.

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