Trump advierte de que si ganan los demócratas serán arrojados a un sistema donde todos reciben atención médica
Hubo una época en el que los defensores del liberalismo económico, de las grandes fortunas, del elitismo, maquillaban sus intenciones para convencer al pueblo de que los votaran. Hoy no. Hoy vemos cómo la deriva ultraderechista que ha tomado la política internacional está llevando a los políticos conservadores a quitarse la careta y hablar sin vergüenzas. Y lo que acaba de pasar con Donald Trump es la prueba definitiva de ello. El presidente estadounidense, en mitad de la carrera electoral de las midterms, ha presentado el acceso universal a la sanidad como una amenaza para la ciudadanía: “Serás arrojado a un sistema donde todos reciben atención médica”.
Y no fue un desliz. No fue una frase sacada de contexto de la que Trump haya renegado posteriormente. Para Trump, y para cierto perfil de su electorado, entre ellos empresarios vinculados a la enorme industria de la sanidad privada en el país, la cobertura sanitaria universal es indeseable. Sí, ellos prefieren una sociedad de seguros médicos privados, de endeudamientos por asistencia médica, de racionamiento de los medicamentos y de diferencias en el acceso a la salud. Ellos prefieren un sistema en el que la atención sanitaria dependa de tus ingresos y no de la solidaridad social. Algo que, obviamente, ha despertado muchas críticas en las redes sociales.
“Sé que suena a locura, pero Trump está abordando una preocupación real que existe entre los intolerantes. Hay gente que no soporta la idea de que alguien pobre tenga acceso a una atención sanitaria de la misma calidad que ella. Lo único que tienen es su estatus social percibido”, escribe un usuario en X. “Es necesario ampliar Medicaid, pero Trump y sus compinches republicanos solo quieren repartir ayudas a los multimillonarios de nuestro país. ¿Ayudar a los pobres, a los ancianos y a las personas con discapacidad? ¡Ni hablar!”, comenta otra. Además, también hay muchos votantes republicanos que creen que la declaración ayudará al Partido Demócrata.
Y lo peor de todo es que es bastante by the face. Como explica el periodista Carlos E. Molina, “Trump ha defendido este modelo frente a las propuestas demócratas, a las que atribuye la intención de reducir el papel de las aseguradoras privadas. Sin embargo, en su campaña de 2024, Kamala Harris no planteaba eliminarlas para instalar un sistema de pagador único”. El mandatario estadounidense simplemente ha invocado un miedo de las élites, especialmente de las élites blancas, para intentar ganar votos. Que los consiga por esta razón, sobre todo procedentes de ciudadanos de la clase trabajadora, es cuanto menos paradójico. Toca esperar al 3 de noviembre.