Qué habría cambiado si el Congreso hubiese aprobado que los fondos buitres no puedan comprar viviendas
Es una crisis estructural. Es una crisis que se agrava año tras año. Es una crisis que secuestra el futuro de la gente joven de una manera brutal. Es la crisis de la vivienda. LA CRISIS. Y, pese a todo, pese a clamar a los cuatro vientos que están del lado de la ciudadanía, el Gobierno de Pedro Sánchez no parece realmente interesado en combatirla: si es la gran asignatura pendiente de sus dos legislaturas no es por imposibilidad, sino por falta de voluntad, como revela el hecho de que estos días haya boicoteado con su abstención la iniciativa de Sumar de desarrollar una ley que limitase la compra de inmuebles a las personas jurídicas. Es decir, a las empresas, entre ellas a los nefastos fondos buitres.
¿Qué habría supuesto su aprobación? Básicamente que las compañías dedicadas a la especulación inmobiliaria se vieran expulsadas de dicho mercado. Para que te hagas una idea, en estos momentos, y según una investigación llevada a cabo por CIVIO, empresas como Blackstone (13.125 viviendas), CBRE (4.848 viviendas) o Caixabank (4.755 viviendas) acumulan una gran cantidad de inmuebles en comunidades autónomos como Madrid. Todo esto mientras cae un 22% el número de hogares que posee un inmueble en propiedad. Es evidente que el acaparamiento de viviendas por parte de bancos y otras empresas privadas es parte del complejo problema habitacional que padece nuestro país hoy día.
La pregunta es por qué el PSOE decide no apoyar una medida que protegería a la gente de este acaparamiento. Cuando se trata de palabras, sus miembros suenan muy contundentes y parecen dispuestos a hacer cuanto haga falta para que la crisis de la vivienda afloje sobre el cuello de la gente, pero cuando se trata de votaciones muestran una cara bastante diferente. Porque esta no es ni mucho menos la primera vez que el PSOE hace algo así. Como explica el periodista de El Salto, Martín Cúneo, “este 11 de septiembre, el Congreso aprobó, con la abstención del PSOE, una moción para permitir el desalojo de personas que ocupan sin contrato válido en un plazo de 24 a 48 horas”. PP, Vox y Junts mandan.
Y hay más. “El 21 de octubre de 2025, el PSOE permitió con su abstención que fracasara una iniciativa impulsada por IU para aumentar el gasto en vivienda pública a un 2% del PIB. Unos meses antes, el 18 de febrero de 2025, la abstención del PSOE en la Comisión de Vivienda impidió que llegara al Congreso una iniciativa de Podemos para ilegalizar las empresas de desokupación”, apunta Cúneo. Sí, el Gobierno mueve pequeñas fichas que no hacen más que maquillar la situación mientras dice NO a ponerle freno a unos fondos buitres y unos bancos que convierten la vivienda, ese gran drama ciudadano, en un negocio. Por eso hay que ver qué vota cada partido. Porque ahí está su verdadera posición.